Carlos López-Aguirre

Kitschfilm: realidad aumentada

El universo se compone de diversos universos. Y cada uno de ellos de otros más, que también se integran por otros. Y así, hasta el

Libros a ciegas y libros de oídas

El oficio de librero cuenta ya con varios siglos sobre sus hombros, pero como cualquier actividad en esta época, también se revoluciona día a día.

Lletraferit

Cada lengua no sólo tiene características propias, sino también palabras únicas, originales, imposibles de traducir con una sola palabra y con el mismo sentido. Este

El estruendoso silencio de Gabo en Moscú

Nada hace recordar a Macondo mientras cae la nieve. Es difícil imaginarse el universo de Gabriel García Márquez en una ciudad donde no hace calor,

Libros de Babel

  Nos parece lo más natural. Porque los leemos como si hubieran sido escritos así desde el principio. Porque son pocas las veces que tomamos

Entreguerras

Reza el dicho que quienes no conocen su historia, están condenados a repetirla. Y en algunos casos no estaría mal que eso sucediera. Como por

¡Felices Quince, Diablo Guardián!

  Si me pusiera cursi te diría que ese libro era mi único amigo. Sólo que yo no tengo amigos, tengo cómplices. Pag. 374 Violetta

Huérfanos de Nobel

Alejados nos quedan los nombres de Camus o Sartre que no lo quiso aceptar. Más cercanos a estos tiempos nos suenan Saramago o Pamuk. De

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Kitschfilm: realidad aumentada

El universo se compone de diversos universos. Y cada uno de ellos de otros más, que también se integran por otros. Y así, hasta el

Libros a ciegas y libros de oídas

El oficio de librero cuenta ya con varios siglos sobre sus hombros, pero como cualquier actividad en esta época, también se revoluciona día a día.

Lletraferit

Cada lengua no sólo tiene características propias, sino también palabras únicas, originales, imposibles de traducir con una sola palabra y con el mismo sentido. Este

El estruendoso silencio de Gabo en Moscú

Nada hace recordar a Macondo mientras cae la nieve. Es difícil imaginarse el universo de Gabriel García Márquez en una ciudad donde no hace calor,

Libros de Babel

  Nos parece lo más natural. Porque los leemos como si hubieran sido escritos así desde el principio. Porque son pocas las veces que tomamos

Entreguerras

Reza el dicho que quienes no conocen su historia, están condenados a repetirla. Y en algunos casos no estaría mal que eso sucediera. Como por

¡Felices Quince, Diablo Guardián!

  Si me pusiera cursi te diría que ese libro era mi único amigo. Sólo que yo no tengo amigos, tengo cómplices. Pag. 374 Violetta

Huérfanos de Nobel

Alejados nos quedan los nombres de Camus o Sartre que no lo quiso aceptar. Más cercanos a estos tiempos nos suenan Saramago o Pamuk. De