FICCIÓN

Comadre

                                       Si Jimena hubiera podido, habría renunciado

Olores

Andrea dice que ella no entiende por qué las empleadas domésticas huelen así. Yo me arrellano en mi silla, mentalmente suspiro, y me preparo para

Spinoza y Rembrandt

No han planeado encontrarse. Se cruzan en una esquina, encima de un puente. La calle de adoquines titila por el calor insospechado. La temperatura no

Las guerras que todos perdimos

Como lectora, algunos de los mejores momentos de mi vida han sido cuando siento que una historia que he leído me ha transformado, cuando me

Alcahueta

Poco después de haber matado al policía fue que Quirino entró a mi casa, allá en la Unión de San Antonio. Aurora, mi ahijada, me

Comadre

                                       Si Jimena hubiera podido, habría renunciado

Olores

Andrea dice que ella no entiende por qué las empleadas domésticas huelen así. Yo me arrellano en mi silla, mentalmente suspiro, y me preparo para

Spinoza y Rembrandt

No han planeado encontrarse. Se cruzan en una esquina, encima de un puente. La calle de adoquines titila por el calor insospechado. La temperatura no

Las guerras que todos perdimos

Como lectora, algunos de los mejores momentos de mi vida han sido cuando siento que una historia que he leído me ha transformado, cuando me

Alcahueta

Poco después de haber matado al policía fue que Quirino entró a mi casa, allá en la Unión de San Antonio. Aurora, mi ahijada, me