Puros tales

Una vez escuché un dicho muy cierto: de pequeño te llevan a la cama y te leen un cuento, de mayor te echan un cuento y te meten en la cama. Pero no, no se equivoquen, no voy a hablar de ese tipo de cuentos (no soy bueno dando consejos en este aspecto, créanme), sólo quería llamar su atención, porque de lo que sí quiero hablar es de ese género literario que nunca ha sido abandonado pero que suele ser olvidado: el cuento o relato corto.

Aunque nunca he dejado del todo su lectura (hace dos años, después de mucha espera en la estantería, leí los relatos de El Aleph de Jorge Luís Borges), es cierto que lo había dejado para dedicarme de lleno a la novela. Mi género favorito, sin duda. No obstante, tras leer por primera vez a Chéjov (por favor, no me maten) descubrí además que el cuento sigue más vivo que nunca y que se niega a morir, quizá porque es un género amable y generoso con el lector, además de ser, en gran medida, un gran creador de lectores. Quizá ningún género ha hecho tanto por la promoción de la lectura como el cuento. En mi caso, fueron los pequeños, sencillos y honestos relatos de El diosero de Fernando Rojas González los que me abrieron a ese mundo que me conquistó y que confirmé con los relatos de El llano en llamas de Juan Rulfo y, por supuesto, con los juegos narrativos de Julio Cortázar.

Pero la confirmación de la buena salud del cuento en la actualidad llegó cuando descubrí hace unos meses la revista TALES. Una publicación trimestral creada en Málaga, España. Una apuesta interesante en papel que al mismo tiempo está hecha para un público moderno, con falta de tiempo, pero que gusta de la buena lectura y nada como un relato corto para amenizar el viaje en el transporte público o en una sala de espera. La publicación está integrada principalmente por tres relatos, escritos originalmente en español, completamente inéditos y de autores absolutamente desconocidos.

Además incluye una sección dedicada al análisis de la obra de un autor concreto, una de entrevista y otra cercana al periodismo de viajes, donde el objetivo es, más que describir, narrar una ciudad. Y al igual que en los relatos, los autores son nóveles.

La publicación está abierta a todo aquel que quiera participar y es el consejo editorial de la revista quien decide los textos que saldrán a la luz. Lo cual abre un gran abanico de posibilidades y que vuelve más que interesante la publicación, ante tantas voces, estilos y técnicas para contar un cuento. Sin duda un soplo de aire fresco, además de darle vida a un formato olvidado, como son las revistas literarias abiertas a nuevos autores, sin mayor ambición que publicar textos con una alta calidad literaria y divulgar un género que se amolda a la perfección a los nuevos tiempos y que puede ofrecer no sólo unos minutos de esparcimiento, sino además la posibilidad de adentrarnos de lleno en la gran literatura sin la necesidad de comernos trescientas páginas.

Sí, definitivamente, nos vuelven a echar el cuento. Y nos gusta.

© 2018, Carlos López-Aguirre. All rights reserved.

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Carlos López-Aguirre

Carlos López-Aguirre

Carlos López-Aguirre es periodista y escritor mexicano. Su trabajo fue elegido para formar parte de la Antología de crónica latinoamericana actual (Alfaguara, 2012). En ficción, aparece en la selección de relatos Sospechosos Habituales – Las vueltas abiertas de América Latina (Demipage, 2017). Sus microrrelatos han ganado concursos en Editorial Tusquets o el periódico español El País. También han sido publicados en El Periódico de Catalunya y la revista El Rapto de Europa. Ha colaborado para periódicos como REFORMA de la Ciudad de México, El Colombiano de Medellín, así como en las revistas Yorokobu de Madrid, Tusitala y Librújula de Barcelona. Blog: http://expresionescronicas.wordpress.com
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