
Las horas últimas de Alberto Caeiro
Alberto Caeiro era tuberculoso. Era joven, relativamente joven, cuando murió. Era un hombre humilde, sin estudios, frágil, poco dado a las reuniones sociales. Caeiro

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Estacioné mi viejo automóvil deportivo cerca de una escuela secundaria en los suburbios del oeste de Miami. Quería revisar en el GPS la dirección de

Todo empezó el día que morí, ¿recuerdas?, varias semanas o meses después acabé con mi cuerpo rendido en la orilla de una playa. Hacía frío

En 1971, la casa editorial Harper & Row publicó la novela The Exorcist (El Exorcista), de William Peter Blatty. El escritor estadounidense

“Fragmentos de un sueño brooklynense” 24 de diciembre, 2015 Me bajo del tren F en mi estación elevada del metro, Ditmas Avenue, y

Es la tarde. Fabián Soberón me busca en el hotel ubicado al frente de la Plaza principal de Tucumán. He dormido una siesta reparadora. Bajo

Amín había entrado en el instituto dos años más tarde que yo. Era hijo de marroquí y de catalana. Tenía una sonrisa tímida

Miraba por la ventana los veleros en el horizonte cuando escuché: «Daniel Alejandro», me volteé y la abuela se había quitado la máscara

El otro que nos habita Pilar Quintana Húmedos, sucios y violentos —qué gran título— contiene sesenta y seis microcuentos, repartidos en tres partes, Furiosos, Juegos y

A Liliana Juárez La casa abúlica, silenciosa, tenía el frente descascarado. Unas macetas inertes adornaban el patio. El perro circulaba con su habitual parsimonia.