Iván Parra García

El resplandor de una desaparición

  El padre Alberto Rochester cerró la puerta de madera del templo, levantó su mirada al cielo y vio que allí, alrededor del sol, continuaban

Los visitantes

La brisa de verano traía el aroma de los tomates, la albahaca y la hierbabuena del jardín. Continuaba sentado en el columpio del porche de la

El sendero de la tormenta

Las siete menos diez de la mañana. Doce de agosto. Han pasado ya cinco meses. Casi medio año. La luz del sol entra por la

Sosiego pernicioso

El sol ardiente, el viento inflexible. Las gaviotas bajo un manto índigo y resplandeciente que se amalgama con el azul intenso del océano.  Aquel recuerdo

Los malos hábitos

Había esperado este día con anhelo. Como el día en que fui a conocer el mar caribe con mi abuelo. Me coloqué mis audífonos, guardé

Fotos de Berlín

Berlín, junio 9, 8:00 am. Heiko Möller, el dueño del departamento me recibió en la puerta del edificio. Era un tipo alto, con el pelo

Fragmentos

Cuando tenia diez años, me gustaba ver Wondrous Koala Blinky, la historia de Sandy Brown, una adolescente cuyos mejores amigos eran Blinky y Pinky de

El resplandor de una desaparición

  El padre Alberto Rochester cerró la puerta de madera del templo, levantó su mirada al cielo y vio que allí, alrededor del sol, continuaban

Los visitantes

La brisa de verano traía el aroma de los tomates, la albahaca y la hierbabuena del jardín. Continuaba sentado en el columpio del porche de la

El sendero de la tormenta

Las siete menos diez de la mañana. Doce de agosto. Han pasado ya cinco meses. Casi medio año. La luz del sol entra por la

Sosiego pernicioso

El sol ardiente, el viento inflexible. Las gaviotas bajo un manto índigo y resplandeciente que se amalgama con el azul intenso del océano.  Aquel recuerdo

Los malos hábitos

Había esperado este día con anhelo. Como el día en que fui a conocer el mar caribe con mi abuelo. Me coloqué mis audífonos, guardé

Fotos de Berlín

Berlín, junio 9, 8:00 am. Heiko Möller, el dueño del departamento me recibió en la puerta del edificio. Era un tipo alto, con el pelo

Fragmentos

Cuando tenia diez años, me gustaba ver Wondrous Koala Blinky, la historia de Sandy Brown, una adolescente cuyos mejores amigos eran Blinky y Pinky de