Carlos Odría

Una noche en el Jazz

Cuando en la década de 1940 Dizzy Gillespie escuchó por primera vez las ráfagas de energía que brotaban de las tumbadoras del cubano Chano Pozo

Los tambores del Perú profundo. 3ra Parte.

La batucada es comunidad. Los tambores no solo producen sonidos y ritmos, también conectan a la gente. Mientras tocan y fluyen con energía vital, los

Los tambores del Perú profundo

Lima es una ciudad de contrastes y alquimias. Su cultura, si es que se puede hablar de una sola cultura o identidad, ha sido forjada

Grito negro

Las motas de algodón son suaves como nubes. Al roce de los dedos, uno siente su superficie tersa, como una brisa confortable que despierta dulces

#Futbolit: Um a zero

¿Por qué encontramos fascinante el espectáculo de veintidós hombres corriendo a lo largo de un rectángulo de césped detrás de una pelota? La respuesta a

Los demonios de Bali

Los demonios salen de su cloaca submarina sedientos del alma incauta. Quieren arrastrarla al mundo de abajo y llevarla a las profundidades del océano donde

Una noche en el Jazz

Cuando en la década de 1940 Dizzy Gillespie escuchó por primera vez las ráfagas de energía que brotaban de las tumbadoras del cubano Chano Pozo

Los tambores del Perú profundo. 3ra Parte.

La batucada es comunidad. Los tambores no solo producen sonidos y ritmos, también conectan a la gente. Mientras tocan y fluyen con energía vital, los

Los tambores del Perú profundo

Lima es una ciudad de contrastes y alquimias. Su cultura, si es que se puede hablar de una sola cultura o identidad, ha sido forjada

Grito negro

Las motas de algodón son suaves como nubes. Al roce de los dedos, uno siente su superficie tersa, como una brisa confortable que despierta dulces

#Futbolit: Um a zero

¿Por qué encontramos fascinante el espectáculo de veintidós hombres corriendo a lo largo de un rectángulo de césped detrás de una pelota? La respuesta a

Los demonios de Bali

Los demonios salen de su cloaca submarina sedientos del alma incauta. Quieren arrastrarla al mundo de abajo y llevarla a las profundidades del océano donde