
#LaBola: Cuerdas y dardos
Lola se reía y disimulaba entenderme mientras se posicionaba sobre mí buscando ese aire dulce, esa caricia profunda en que se agolpaba y trastabillaba hacia

Lola se reía y disimulaba entenderme mientras se posicionaba sobre mí buscando ese aire dulce, esa caricia profunda en que se agolpaba y trastabillaba hacia

Estaba en el parque, sentado en el banco bajo la mata de boliches y vinieron a decirme que se lo habían llevado. La vieja del

Llegamos a la casa hueca el sábado por la tarde. El auto se estacionó en una veredita de tierra que se adentraba en el bosque,

Nada me inspira. Estoy mirando un video en 4K de un arrecife coralino de colores increíbles. Hay peces de distintos tamaños, hay abanicos de mar,

es niebla abismal, un vacío llameante, un río de angustia leve, que va desde el centro del pecho hasta la mitad del estómago, es una

Su mirada era un rastro de ternura —como esos olores humeantes de los pasteles de los dibujos animados que acarician, encantan, levantan en peso

Iba caminando en medio de la noche, acelerado por la pérdida de mi amante cuando unas gotas de agua fría me arañaron el cuello.

estoy sentado sobre el mundo, el mundo es una cama, pero no estoy sentado sobre una cama, estoy sentado sobre el mundo, sobre dolores, sobre

recuerdo cuando escribía con los ocho dedos y el espacio era pulgares; despotricaba contra credos sagrados para sentirme único y mis símiles adoraban lo aleatorio:

en-aaaaaaaaaiaaaaaa… esa parte tan bonita chico, tremenda voz que tiene esa mulatica, cuando hace el aaaaaa ese me deja como loco, ¡qué voz! Además, la