
#LaBola: Welcome
En la tarde vinieron a llevarme pastelitos. Los conté, eran ocho, todos vestidos de salir, con blazers, corbaticas, camisas llenas de cocodrilos. Traían de

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La habitación entró en nosotros. Oscurecida por las cortinas cubiertas por ventanas estrechas por las que entraba la oscuridad de adentro. Una de mis pieles

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Sobre una mesa, justo en el centro, descansaba en una posición algo desacostumbrada. En el centro, haciendo converger en su carne punzante y ofrecida todas

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Siento como me hundo, despacio, sabrosamente, me elevo en el precipicio, me despeño, me despingo hacia mi sabiduría con una mueca bruta. Y, qué putada,