Literatura en español

La novela cubana sin fin

Todos los días a las 11 de la mañana Carlos Victoria levantaba el teléfono. Sabía muy bien el motivo de la llamada, pero por cortesía

Luego el silencio

Era delgada, tendiendo hacia flaca. De mediana estatura. Piernas largas. Pelo entre rubio y castaño. Cuello estrecho. Después me diría que de niña sus compañeros

La novela cubana sin fin

Todos los días a las 11 de la mañana Carlos Victoria levantaba el teléfono. Sabía muy bien el motivo de la llamada, pero por cortesía

Luego el silencio

Era delgada, tendiendo hacia flaca. De mediana estatura. Piernas largas. Pelo entre rubio y castaño. Cuello estrecho. Después me diría que de niña sus compañeros