Gone Girl

David Fincher – 149 mins

USA – 2014

Gone-Girl-2014-film-posterBasada en la novela de Gillian Flynn, Gone Girl cuenta la historia de Nick (Ben Affleck) y Amy (Rosamund Pike) una pareja de esposos -ambos escritores-recién llegados al estado de Missouri. La pareja se muda de Manhattan a Missouri para cuidar de la mama de Nick, quien ha sido diagnosticada con cáncer terminal. Hecho que desagrada a Amy y contribuye al deterioro de la relación. Nick y Amy no son una pareja de revista; por el contrario, juntos hacen un ciclón más pegado a la realidad con el que la pareja promedio de hoy en dia se identifica.

En su quinto aniversario, Amy desaparece y Nick será el primer sospechoso de ello. A medida que la detective del caso comienza a investigar se empezarán a develar secretos de la pareja: problemas económicos que los venían aquejando, problemas domésticos y un embarazo del que Nick niega haber estado al tanto. Más adelante se sabrá que Amy quiso dejar pruebas suficientes para que se le culpe a Nick de su desaparición –un diario que habla del temor de ésta hacia su esposo, la falsedad del supuesto embarazo- y se le condene severamente. Nick se pondrá en contacto con ex parejas de Amy quienes revelarán acusaciones de las que fueron víctimas anteriormente, como por ejemplo: una violación, una orden de arresto. etc. Por otro lado, no es fácil parcializarse del todo con Nick, pues se nos dará una buena dosis de evidencia para señalarlo como principal sospechoso.

Gone Girl es el típico missing que imaginamos a partir de los letreros que cuelgan a la salida del supermercado: mujeres –porque por lo general son mujeres- que desaparecen, sus familias las buscan y en el mejor de los casos después de varios años las encuentran descuartizadas en la maletera de un auto o por el estilo. Made in America. Pero también es una película que toca el matrimonio y sus conflictos; la identidad, la confianza y la verdad, entre otros. Temas que se abordan con intensidad, misterio y mucho suspenso.

La crítica ha favorecido bastante a Gone Girl, particularmente al personaje de Amy  – aunque es cierto que personas como Amy  son muy comunes fuera de la pantalla solo que con medicación- , que con Coca Cola en mano y el olor artificial del popcorn tienen tanta credibilidad como el de Macaulay Culkin en Home Alone.

Hay que verla, sin duda.