¿Y qué pasó con el embarazo?

 

Desde hace tiempo quiero sumergirme en el tema de la maternidad dentro de los artículos que escribo. Parece que ahora, durante mi tercer embarazo, es el momento ideal para hacerlo. Así que los invito a leer este artículo, el primero de una serie que tengo en mente.

La maternidad como tema central de textos literarios ha sido dejada a un lado. No me mal entiendan; por supuesto que la figura de la madre ha estado y sigue estando presente en novelas, cuentos y poemas. Asimismo la figura del hijo posee un importante rol, incluso la ausencia de este, sino recordemos a Gabriela Mistral y sus poemas dedicados a los niños. Un ejemplo es “Con tal que te duermas” y aquí comparto un fragmento.

La rosa colorada

cogida ayer;

el fuego y la canela

que llaman clavel;

el pan horneado

de anís con miel,

y el pez de la redoma

que la hace arder:

todito tuyo

hijito de mujer,

con tal que quieras

dormirte de una vez.

¿Entonces de qué me dispongo a hablar en esta pequeña nota? Precisamente de la ausencia del tema materno como eje central de la trama de un cuento, de una historia. Por favor, lectores, alguno que me diga la primera obra u autor que les venga a la mente si les pido que piensen en un texto centrado en los nueve meses de embarazo de una mujer. Quizás esto tenga que ver con el hecho de la posible disposición de la audiencia, es decir: ¿a quién le va a gustar leer algo así? Pues, tengo una primera lectora fiel, ¡yo!

Existen infinitos textos que tratan el tema del embarazo, por supuesto, libros de ayuda, de consejos, de recetas, de información pre y posnatal, etc. Sin embargo, libros de ficción que narren en forma detallada los altibajos de un embarazo no abundan.

En este sentido aplaudo a la dibujante argentina Agustina Guerrero ( www.agustinaguerrero.com ), la cual ha resaltado en este campo al publicar su libro gráfico La volátil, Mamma mia! Con humor e imágenes que ya son reconocidas por sus seguidoras (incluyéndome a mí), Agustina nos pasea por los nueve meses de embarazo de la simpática personaje Volátil incluyendo sus temores y dudas ante esta nueva etapa que comienza en su vida.

portadaAgustinaGuerrero

Veamos con atención la descripción del libro: “Nueve meses de embarazo protagonizados por uno de los personajes más populares del cómic contemporáneo. Estar embarazada, encontrarte con un nuevo cuerpo, nuevas dudas y muchos pero que muchos miedos. Alegría, antojos, lágrimas, vómitos, sueño, estrías, ecografías, panza. Un libro que te sumergirá en páginas amnióticas.” Desde la portada y siguiendo con la descripción nos damos cuenta que es un texto ameno, lleno de humor y que debe aliviar la pesadez del lector.  Eso, por cierto,  no impide que el texto sea profundo. Uno de los puntos principales que toca la autora es el miedo, o mejor dicho, los múltiples miedos de una mujer embarazada, sobre todo si es primeriza. Es una especie de revelación, a través de imágenes agradables y que le sacan carcajadas al lector, pues enfrenta a la audiencia a no solo la ternura que una dulce espera pueda ocasionar, sino a la parte prosaica y corporal que se da (vómitos, cambios corporales, etc.) y a las posibles consecuencias que pueda acarrear la llegada de otro ser, las cuales están fuera del control de la madre y producen terror. Que lo digo yo que estoy en mi tercer embarazo.

Lo interesante de todo esto es que Guerrero pasó por su primer embarazo hace poco, y estuvo escribiendo y dibujando su libro durante este período, si no me equivoco. Entonces, es eso, el escribir desde dentro,  tomando el texto desde la punta de los propios ojos del autor, el plasmar una realidad que nadie sabe más real que el propio escritor. Es por ello que me dispongo a seguir hablando de este tema en varios artículos y a exponer mi propio punto de vista ante este aspecto poco tratado en el campo de la literatura. Ya he publicado un cuento alrededor de este argumento titulado “Un ritual para ti,” en el que realmente no pasa nada, solamente una mujer que se mete al baño y se mira al espejo antes de ducharse; una mujer que acaba de dejar de amamantar y reflexiona sobre todos los cambios corporales por los que ha pasado. Verán también cómo, en forma de ensayos, me iré descargando de las ideas que llevo en mente estos últimos cinco años en los que he estado embarazada y he amamantado a mis hijas. Todo es muy lindo, sí, como lo dicen por todas partes, el amor materno es incondicional e inigualable pero hay mucho más detrás de todo esto y nadie habla de eso. No se mancha una imagen de pureza y afecto absoluto por expresar que los senos están a punto de explotar durante el embarazo, revientan (y arden y sangran) durante el amamantamiento y quedan vacíos y caídos después del destete.

Seguiré estos tres meses disfrutando mi embarazo y esperando con ansias la llegada de mi hija pero al mismo tiempo reflexionando sobre todo lo que le pasa a la mujer y lo que se dice eso. Si lo desean acompáñenme en esta travesía.