¡Venecia está salvada! Venezia è salvata!

Después de muchos años de sufrir inundaciones, Venecia se salvó de la acqua alta este sábado 3 de octubre, cuando por fin entró en funcionamiento por primera vez un sistema de barreras para proteger la laguna veneciana de las mareas.

Mientras el nivel del Adriático subía a causa de la lluvia y de fuertes vientos, las barreras amarillas del sistema Mose se elevaban desde el fondo del mar para bloquear la entrada de la marea a la laguna.

Se había pronosticado una crecida de 1,3 metros. El nivel era menor al de la desastrosa inundación de noviembre de 2019, cuando el agua en la laguna subió 1,87 metros, pero aun así el fenómeno tenía un potencial devastador. Temiendo lo peor, los venecianos colocaron pasarelas de tablas en varios lugares de la ciudad, como la plaza de San Marcos, que el pasado noviembre quedó cubierta por las aguas. Todos esperaban con ansiedad para ver si el proyecto de las barreras funcionaría en su estreno. ¡Y el sistema funcionó!

“Todo está seco. Detuvimos al mar”, dijo con júbilo el alcalde de Venecia, Luigi Brugnaro.

En 1966, cuando ocurrió otra inundación calamitosa, el gobierno italiano pidió un plan para proteger a Venecia. Los ingenieros propusieron crear un sistema de 78 barreras móviles para sellar la laguna. Al proyecto lo llamaron Modulo Sperimentale Elettromeccanico (Módulo Electromecánico Experimental), cuyas siglas son Mose. En italiano, Mosè significa Moisés, el patriarca bíblico que fue salvado de las aguas.

Mose debía haber estado listo en 2011, pero su construcción se retrasó por los costos y por la corrupción en el gobierno. En 2014, el que era entonces alcalde de la ciudad, Giorgio Orsoni, y varios funcionarios y empresarios fueron condenados por sobornos y malversación de los fondos destinados al proyecto Mose. Entonces el proyecto echó a andar de nuevo.

En noviembre de 2019, en un artículo sobre la terrible inundación de ese mes, escribí: “Es preciso acelerar los trabajos para salvar la ciudad y sus tesoros artísticos… Rescatar a Venecia es una misión urgente.”

Los escépticos dudaban que el sistema de las 78 barreras –concebido para proteger la ciudad de una marea hasta de 3 metros– funcionara. Pero en su primer intento al cabo de tantos años, el sistema funcionó y salvó a Venecia.

La reina del Adriático, que ha sufrido una enorme caída del turismo debido a la pandemia del coronavirus, ahora puede confiar en un futuro renovado y brillante gracias a una hazaña de ingeniería. Desde el otro lado del mar, brindo por el porvenir de Venecia, una ciudad a la que amo y a la que volveré cuanto antes.

Andrés Hernández Alende

Andrés Hernández Alende (La Habana, 1953) es escritor y periodista. Ha publicado las novelas El ocaso (2013) yEl paraíso tenía un precio (2011). El ocaso quedó entre las cinco finalistas del Premio de Novela de Concurso Latino de 2013, y se presentó en la Feria Internacional del Libro de Miami de ese mismo año. Escribe una columna de temas sociales y políticos en El Nuevo Herald (Miami) y tiene un blog, llamado El Blog de Alende.

Deja una respuesta