También aquí pasan cosas raras

Después de haber ojeado nuevamente el cuento Aquí pasan cosas raras, de Luisa Valenzuela, encuentro que en la esfera dialógica de la historia existe un trasfondo psicológico cuyo sentido más próximo es el extrañamiento de los personajes hacia las situaciones externas. Al recordar el pasaje en donde Mario y Pedro están en un café y observan un portafolio puesto en una silla en donde no hay nadie, es decir, cuyo dueño está ausente por causas desconocidas, el olvido del objeto es un motivo y un impulso para que los personajes actúen sobre el hecho. Este portafolio promueve a los personajes y los interna en un mundo hasta entonces ignorado: el extrañamiento psicológico y lo desconocido.

Ahora bien, el tramado de las acciones comienza a entretejerse con otro hecho: al salir del café con el portafolio en el brazo de Mario, Pedro observa un saco encima de un coche y decide llevárselo; sin embargo, antes de seguir haré un apunte como observación: primeramente, no son los personajes quienes comienzan a sugestionarse, sino que es el narrador quien sugiere este aspecto al decir: “y pensar que el portafolios estará repleto de billete…”; creo que por la condición de ser un narrador omnisciente-intradiegético opta por sugerir que el portafolios contiene dinero. Como posibilidad trasciende, mas no como un hecho en sí. Y no es tanto por el contenido del objeto, sino porque a mi juicio es el factor y el motivo para que la historia trascienda: no evidenciar el contenido del portafolio pues de ese modo la historia cobra fuerza. Por añadidura, quiero apuntar que los personajes se ven insertos en una encrucijada, pero una en donde existe una fuerza desconocida que provoca el sugestionamiento psicológico; al parecer dicha fuerza puede estar en el poder del Estado y la represión que éste ejerce entre los individuos de la nación argentina; no obstante, mi propuesta reside en el hecho interior, es decir, en la mente de los personajes.

Toda una maraña de sucesos y entramados son promovidos como posibilidades cuando se sienten envueltos en una trampa, o tal vez en un atentado u otra, simplemente atemorizados por una vida que ha perdido toda fe y toda esperanza, aspectos provocados por el sistema dominante en donde la rebelión es reprimida por la fuerza militar.

El mismo título lo enuncia: pasan cosas raras, ¿en dónde?; aquí. Implica un espacio y un tiempo en donde la rareza y el extrañamiento son factores constantes que predeterminan las acciones, una fuerza invisible, ajena a los marginados pero susceptible porque pertenecen a la minoría, los desprotegidos.

Con mucho, este relato postula que aquellas cosas sin importancia y son puestas en un lugar determinado, causan una sensación de incertidumbre en el lector. No podemos olvidar, en este sentido, que las particularidades del cuento es entretejer historias, pero también incluirnos en el tramado a nivel psicológico. Y la figura del maletín o portafolio, dejado a la intemperie y en solitario, ¿no es crear una atmósfera para que el lector y los mismos personajes, sean uno mismo?