«Los menores de 40, somos escritores que nacimos y tuvimos infancia análoga, pero que luego tuvimos que digitalizarnos». Entrevista con Antonio Díaz Oliva, editor de «20/40»

antonio-letras-615x288Antonio Díaz Oliva, escritor chileno, estudiante de la maestría en Escritura Creativa (MFA) en la universidad de NYU, es el editor de 20/40 (Suburbano Ediciones, 2013), una colección novedosa, que reúne a veinte autores latinoamericanos menores de cuarenta años radicados en Estados Unidos.

Biografía de Antonio Díaz Oliva (Chile, 1985) es autor de la investigación Piedra Roja: El mito del Woodstock chileno (2010) y de la novela La soga de los muertos (Alfaguara, 2011). Ha colaborado con medios como Qué PasaRolling Stone,GatopardoZona de Obras, entre otros. Actualmente, gracias a una beca Fulbright, estudia en la Universidad de Nueva York. También ha sido becario del Consejo de la Cultura y las Artes en Chile y de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo.

Antonio define a «20/40» como una prueba de la buena salud que posee la literatura latinoamericana joven escrita en Estados Unidos. A continuación, los dejamos con este interesante intercambio de ideas entre él y Sub-Urbano

¿Cómo surge la idea de una colección de autores latinoamericanos menores de cuarenta años en EE.UU?

Es una idea que tenía dando vueltas hace un tiempo. Conocía escritores en algunas universidades en Estados Unidos (Cornell, Brown, Columbia y NYU) y al llegar a Nueva York conocí a más.

Siempre es complejo y arbitrario lo de los números redondos (Vila-Matas dixit). Pero a la vez, y esto va por asuntos de marketing, es más fácil ofrecer eso mediáticamente. Además, me interesaba «mapear» a los menores de 40, y en este formato especialmente, porque somos escritores que nacimos y tuvimos infancia análoga, pero que luego tuvimos que digitalizarnos. Creo que en Se habla español (la antología de Alberto Fuguet y Edmundo Paz Soldán) se «mapeó» una primera generación de escritores que vivían acá (no todos; algunos vivían acá sólo en sus cuentos). Y me di cuenta que ahora había otra camada, otros escritores, algunos conocidos, otros no tanto, que estaban viviendo en Estados Unidos.

Me pareció interesante juntarlos.

¿Por qué un ebook y no probar la opción convencional para lanzar este proyecto?

Lo primero es decir que tengo un fetiche por el papel, que sigo leyendo en papel y compro y compraré en papel, cuando pueda, cuando el libro esté a mi alcance. Si no lo está, si la única forma de leer es en digital, lo haré de esa forma. No los veo como enemigos, al contrario: hay algo de convergencia entre los dos formatos.

Tomando en cuenta que la circulación de libros es difícil en América Latina (lo de siempre: un autor de Santa Cruz no puede leer a un cordobés, un venezolano a un chileno, etc), lo es aun más difícil para los autores de América Latina que viven en E.E.U.U. Y es verdad que los libros se hacen su camino. Si uno realmente lo quiere, lo puede conseguir, aunque se demore años. Pero con el eBook eso puede cambiar en alguna medida; se pueden establecer puentes que nos comuniquen, para que así exista más diálogo.

Hay que decir, además, que está presenta la idea de publicar en papel la antología, luego de haber llegado a la última entrega y tener los 20 autores.

Por último, ya había un antecedente: la revista Traviesa, creada en Cornell, que tiene ebooks con cuentos de escritores latinoamericanos.

¿Qué criterio has seguido para seleccionar a los veinte autores participantes? (aparte de ser menores de cuarenta, claro)

Está lo de la edad, claro (aunque no hay que descartar la flexibilidad, si es que hay algún autor de 40 por ahí, cae dentro de la antología… quién sabe). Cuando empecé el proyecto intercambié mensajes con Julio Ortega (que está en Brown), Edmundo Paz Soldán (Cornell) y Patricia Figueroa (tiene el blog nuevasreferenciasliterarias.blogspot.com). Ellos me dieron nombres y yo pasé varias horas en la web, me metí a las páginas de departamentos en español de varias universidades, en revistas de ficción, etc. En base a eso armé una lista. El segundo criterio es que ojalá tengan un libro publicado por lo menos.

20/40 es un proyecto novedoso en fondo (obras de autores emergentes) y formato (digital). ¿Cómo ha sido la recepción del público, los medios y la crítica en general?

Se está comentando, tanto en prensa de Estados Unidos, como de Chile, como en España. Lo bueno es que es por entregas, así que permite difusión a lo largo de varios meses. Por eso estamos recién empezando. El segundo ebook será lanzado, si todo sale bien, en la Feria del Libro de Guadalajara, a inicios de diciembre.

Eres un escritor latinoamericano que vive ya en EE.UU. hace un año y medio y además estudias una maestría en Escritura creativa en NYU. ¿Consideras una buena alternativa, para un escritor latino, establecerse a largo plazo en EE.UU.?

Hay opciones y posibilidades en Estados Unidos (tampoco es la única, claro). En ese sentido otra de las aristas que me parece interesante de este proyecto tiene que ver con la territorialidad. ¿Qué sucederá con el viaje en sí mismo? Y con esto me refiero a que escritores de América Latina lleguen a lugares como, por ejemplo, El Paso, en Texas; o Iowa; o Nueva York, y cómo eso cambiará su geografía literaria.

¿Cómo ves la movida literaria latinoamericana en  New York?

Hay cosas. Hay una comunidad por el MFA en NYU; y gente en Columbia, algunos escritores que están haciendo estudios de doctorado. Pero me parece que no hay mucha conexión, cada universidad –la gran mayoría de los autores que salen o saldrán en la antología son estudiantes de posgrado– funciona como oasis. En Nueva York hay más escena; con la librería McNally Jackson y otros sitios de encuentro, ferias de libros (en Queens), talleres de lectura, escritura. Se está forjando. Y desde luego hay puentes; escritores con obra en inglés (Junot Díaz, Daniel Alarcón, Francisco Goldman y, uno que me gusta mucho y ha sido una sorpresa, Sergio de la Pava, que ganó el PEN), pero que tocan temas «latinos», por decirlo de laguna forma.

Hace poco participaste en un congreso de escritores latinos en la universidad de Cornell, organizado por Edmundo Paz Soldán. ¿Cuéntanos qué tal la experiencia? ¿Qué tal la dinámica?

Muy bien. Eternamente agradecido de Edmundo Paz Soldán y Liliana Colanzi y la gente de Cornell. Es segunda vez que se hace y ojalá que siga sucediendo. Leí una suerte de texto work in progress sobre la antología –la idea, cómo nació, etc– y presenté el primer volumen. Fue divertido: luego de eso Mario Bellatin cerraba el congreso y presentó un texto, o más bien improvisó algo (tenía las notas en su iPhone), sobre los libros fantasmas, una idea que no me quedó del todo clara, pero que tenía la onda y el humor bellatinesco, y entre medio habló de la antología, un poco riéndose (en buena), para luego contar que hasta ese momento no había recordado que tenía un libro de él, Salón de belleza, en eBook en Suburbano. Así que nada, se cumplió la meta: se hizo ruido.

Finalmente, como escritor, ¿qué iniciativas crees necesarias que deban impulsarse para seguir consolidando la literatura latina en EE.UU.?

Más congresos como el de Cornell (otras universidades, especialmente las que tengan MFA deberían hacer eventos similares), más revistas como Traviesa, Specimens Magazine o Sub-Urbano; más editoriales tanto en papel y en digital como Sudaquia (New York) y Suburbano Ediciones (Miami); más blogs y páginas web como Nuevas Referencias e Hispanic New York, entre otras.

 

20 - 40 Primera entrega