DETRÁS DE PÁGINA: JULIA KORNBERG.

 BIOGRAFÍA

     Julia Kornberg (Buenos Aires, 1996) estudió literatura comparada en la Universidad de Buenos Aires y Sarah Lawrence College. Actualmente realiza un doctorado en literatura latinoamericana en la Universidad de Princeton. Vive en Manhattan.

  BIBLIOGRAFÍA

 Novela

Atomizado Berlín (Club Hem en Argentina, Scaraboquio en México)

Cuentos

    • La salud de los animales (Agora, 2021)
    • Los infiernos analógicos (María Susana, 2019)
    • Las graduaciones (VICE en Español, 2019)
    • Panamericana (Revista Atletas, 2018)
    • Buenos Aires (La Agenda, 2017)

Ensayos

    • The Translation Trap (The Drift, 2021)
    • The Headless Woman (The Los Angeles Review of Books, 2021)
    • On Cigarettes (The Drunken Canal, 2020)
    • The Hegemonic Pact & Radical Politics in Argentina (Age of Revolutions, 2020)

 

         Háblame un poco de los últimos libros que has publicado o traducido o antologado.

          Este año saqué mi primera novela, Atomizado Berlín. Fue publicada en Argentina por una editorial independiente de La Plata que se llama Club Hem, y en México por una editoria independiente de risografía que se llama Scaraboquio. También saqué una plaqueta en riso que se llama Los infiernos analógicos, un proyecto en Buenos Aires que coordinan Federico Falco y Gonzalo Segura.

                   ¿Qué blogs, revistas electrónicas u otros sitios en internet recomendarías para descubrir a autores noveles hispanohablantes? 

                  En Argentina reviso el blog de Eterna Cadencia, me gustan mucho Aguinaldo, Orsai y Hablar de Poesía. En Berlín está la gran revista Alba, que publica autores latinoamericanos que viven en Alemania. En México sigo lo que publica Nexos y el Periódico de Poesía.  Voy a hacer trampa y recomendarles a todos los que lean en inglés también echarle un ojo a Šum, una revista de teoría y tecnología de Liubliana que está a la vanguardia de todo.

                    ¿Cuáles son tus referentes en la literatura iberoamericana o latinoamericana? 

                    Además de los obvios (Borges, Bolaño, Lispector), me gustan mucho César Aira, Alan Pauls, Copi, Manuel Puig, Mario Bellatín, Ricardo Piglia.

                    ¿Qué otros autores o autoras han tenido influencia en tu obra? 

                 Supongo que estos últimos años leí bastante a Minae Mizumura, Yoko Tawada, Susan Sontag, Simone Weil, Susan Taubes, Walter Benjamin, W.G. Sebald.

                    ¿Qué nuevos escritores o escritoras hispanohablantes recomendarías?

                  De Argentina me gustan mucho Lucila Grossman, Denis Fernández, Martín Felipe Castagnet, Santiago Nader. De los poetas: Daniela Aguinsky y Nahuel Lardies, Carla Chinski, Daniel Lipara. No es nuevo, pero estuve leyendo a un tipo chileno que se llama Gerardo Larraín que escribió “Operación Estados Unidos de Latinoamérica” y es increíble.

                    ¿Qué autor o autora está subvalorado en tu país de origen?

                     A veces siento que en Argentina, quizás peronismo mediante, no le hicieron demasiado caso a escritores bizarros y excelentes que produjeron mucho en los años 30. Me gustaría que alguien vuelva a imprimir, por ejemplo, los libros de Bernardo Kordon y sus travesías por la China postmaoísta, a Rodolfo José Ghioldi y sus delirios Uzbekos. Siento que la gente de mi edad tampoco lee mucho a Roberto Arlt. Pero quizás sea solo una sensación.

                     ¿Y ahora qué autor o autora está totalmente sobrevalorado en tu país de origen?

                   No sé si estoy lo suficientemente enterada de lo que leen en mi país de origen como para decir que alguien está sobrevalorado. Me da la impresión de que le prestan mucha atención a modelos de pensamiento medio chatos y superficiales que vienen de Estados Unidos, sobre todo a los que no encajan para pensar el contexto latinoamericano.

                     ¿Cuál ha sido tu peor (o mejor) borrachera en una feria del libro? 

Nada que pueda contar y salir ilesa.

                      ¿Qué serías si no fueras escritora?

En mi casa son todos analistas, así que supongo que me entregaría al triste negocio familiar. Si no, me gustaría ser algo muy kitsch, algo muy tonto: instructora de yoga, chica de marketing, mánager de un club de fútbol.

                     ¿Qué viene luego de Borges en tu biblioteca?

En mi altar tengo al lado de Borges a Shakespeare y a Walter Benjamin, El Pasado de Alan Pauls, unos rollos de la Torá que me regaló mi viejo y unos artefactos budistas que hizo bendecir mi mamá en la India.

                    ¿En qué estás trabajando ahora?

Dos novelas: una de ciencia ficción paranoica y otra de autoficción entre archivos.

                   ¿Cuál va a ser tu próxima lectura?

Tengo que terminar The crying of lot 49 de Thomas Pynchon y The Zelmenyaners, de Moysche Kulbak. Me gustaría leer The Peregrine de J.A. Baker y quizás también Los emigrantes, de Sebald, que me la debo hace un montón.

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