El poeta universal

Miguel Pachas Almeyda (Chincha, 1962) es un reconocido vallejista peruano. Fue reconocido en los años 2007 y 2008 por la Municipalidad de Santiago de Chuco por su conocimiento y difusión de la obra y el mensaje de César Vallejo. En el 2008 publicó Georgette Vallejo al fin de la batalla y, tras diez años de investigación, en el 2018, ha publicado ¡Yo que tan solo he nacido! (una biografía de César Vallejo).

El libro que acabas de publicar ¡Yo que tan solo he nacido! es producto de diez años de investigación. ¿Cómo nace la idea de enfrentar la titánica tarea de escribir sobre nuestro poeta más universal?

En el 2008, pensé que era muy triste saber que habían transcurrido 116 años de la llegada de César Vallejo a este mundo y 70 años de su abrupta partida, y no se había escrito una biografía completa que nos hable de su trajinada existencia. Luis Monguió nos dio algunos alcances de la vida del poeta en César Vallejo. Vida y obra (1952); Juan Espejo Asturrizaga había investigado la etapa peruana en su libro César Vallejo. Itinerario del hombre (1965); George Lambie en El pensamiento político de César Vallejo y la guerra civil española (1993), nos ilustró sobre su revolucionaria faceta política; Juan Domingo Córdoba nos entregó César Vallejo del Perú profundo y sacrificado (1995), y nos informó sobre su azarosa pero fructífera vida francesa y, finalmente, Stephen Hart en César Vallejo A Literary Biography (2013), hizo un análisis de la relación que existía entre la poesía y la vida del poeta.

Valorando la importancia de todas estas obras, consideraba que todavía no se había escrito una biografía completa de César Vallejo que rescate y trascienda todas sus facetas: poética, periodística, dramatúrgica, ensayística, filosófica, política y religiosa; y que grafique su vida en el contexto nacional e internacional en pleno siglo XX. Entonces inicié un trabajo de investigación en todas las obras publicadas sobre Vallejo (libros, revistas, artículos periodísticos, actas de congresos nacionales e internacionales, páginas webs, etc.) con la finalidad de obtener datos biográficos importantes. También fue necesario realizar un análisis de todas las obras escritas por el poeta, así como de sus documentaciones personales: partida de bautismo, pasaportes, certificados de estudios, salvoconductos y sus múltiples fotografías. Incluso recorrí los diferentes lugares donde vivió, trabajó o estudió en las ciudades de Lima, Trujillo y Santiago de Chuco (últimamente lo hice en Madrid y en París) con la idea de consustanciarme con la vida del poeta. Asimismo, investigué sobre los sucesos sociales, literarios, políticos y económicos más importantes ocurridos en el Perú y en el mundo para contextualizar la vida y obra del poeta en la época que le tocó vivir. Fue necesario también entrevistar a algunos miembros de la familia Vallejo y a algunos escritores con la finalidad de obtener datos más directos y cercanos sobre la vida de nuestro gran autor de Los heraldos negros. 

En este trabajo biográfico he celebrado los triunfos del poeta, he gozado con sus alegrías y he llorado con sus penas y sufrimientos. Los momentos más dolorosos los viví cuando partió a París después de que Trilce, su obra vanguardista por excelencia, recibió las burlas e incomprensiones de los críticos literarios y, luego de enterarse que el Tribunal de Justicia de Trujillo reabría su caso y corría el peligro de ser apresado nuevamente. Otros de los momentos más tristes fue escribir los dolorosos días de su agonía y muerte. Sentí un dolor inmenso, como si hubiera sufrido la pérdida de un familiar muy querido y admirado.

En el libro haces un recorrido desde antes del nacimiento de Vallejo con la llegada de su abuelo paterno, un sacerdote español, hasta la muerte del poeta en París. ¿Qué mitos rompes en la biografía de Vallejo?

Son varios los mitos destruidos en este trabajo de investigación. Entre ellos podemos señalar el hecho de que los padres del poeta, por ser descendientes de curas españoles, necesariamente sufrieron la discriminación social de los pobladores de Santiago de Chuco. Es más, esta situación sobrevivió por muchos años como un estigma en el seno familiar. También se sabe que don Francisco de Paula, si bien era un líder notable de su pueblo, era un hombre que conducía a los suyos por las vías del autoritarismo; y que en su familia existía, lamentablemente, la discriminación racial, social y económica. En síntesis, Vallejo no tuvo una niñez feliz como lo mencionan muchos estudiosos.

Otros mitos tienen que ver con los inicios de Vallejo en la poesía y de su interés por la política. Ahora sabemos que el poeta desde su niñez ya demostraba ante sus hermanos sus grandes cualidades por la versificación, y que desde 1912 tenía un gran interés por la política, y que además participó en defensa de la causa de los trabajadores indígenas, junto a Víctor Raúl Haya de la Torre y Antenor Orrego, cuando era miembro de la Bohemia trujillana. Es así como se deja de lado la hipótesis del estudioso inglés, George Lambie, quien afirmó que Vallejo recién mantuvo un creciente interés por la política en su vida europea.

Otro de los mitos derribados tiene que ver con la filiación aprista de Vallejo. Establecemos con pruebas que el poeta nunca fue aprista, y más bien fue un marxista heterodoxo en el aspecto político. Amparado en las fuentes de investigación, se puede afirmar de manera contundente que Vallejo fue más que estalinista, un gran admirador de la figura y posición política de León Trotski. Su heterodoxia también fue visible en el aspecto religioso. Si bien es posible constatar sus acercamientos al catolicismo, también son observables sus alejamientos de las doctrinas religiosas con una posición enteramente crítica. Para él tenía mayor importancia un cambio antropológico, y estaba plenamente convencido que era la única solución que tenía la humanidad en el futuro. Otro de los mitos que hemos logrado abatir se relaciona con su descendencia: muchos vallejólogos consideraban que Georgette era la responsable de que el poeta no tuviera hijos; sin embargo, ahora sabemos que esto se debió fundamentalmente a las decisiones expresas tomadas por nuestro gran autor de Trilce.

Un detalle que llama la atención en el libro es la gran cantidad de fotografías que has logrado reunir para esta publicación y la extensa bibliografía que sustenta la investigación que has realizado. ¿Cómo ha sido la experiencia de descifrar la vida y obra del poeta universal?

Ha sido una experiencia extraordinaria. Descifrar la vida y obra del poeta me ha permitido conocer las virtudes y defectos del Hombre Vallejo, así como constatar que las múltiples vivencias de su mundo cotidiano (alegrías, tristezas, injusticias, guerras) lo impulsaron a escribir sus trascendentales obras. Me ha impresionado gratamente la forma como vivió su vida: como la de un auténtico poeta; en realidad, un creador por antonomasia que siempre buscó nuevas fórmulas para escribir poesía, amparado más en la sensibilidad que en la razón. He aquí el secreto que explican por qué sus versos sobreviven en el tiempo, y que en el futuro serán imprescindibles ante el avance del individualismo y la falta de  solidaridad humana en un mundo dominado por el capitalismo. En este sentido, valorables son sus sueños por cambiar el mundo con sus ideales políticos: la idea de colocar la política al servicio del hombre y no el hombre al servicio de la política, y la de forjar un mundo sin explotados ni explotadores. En síntesis: aspiraba a la formación de una sociedad con justicia social y económica. Finalmente, me impresionó muchísimo esa decisión irrevocable de no dejar descendencia en este mundo. ¿Por qué ocurrió esto en un poeta tan sensible como Vallejo?  Al margen de una vida dedicada a la poesía y la política, convengo en concluir que Vallejo se negó a traer hijos para evitar que ellos sufran (como él había sufrido) las miserias e injusticias que habían (y subsisten) en nuestra sociedad.

Desde Georgette Vallejo al fin de la batalla (2008) hasta ¡Yo que tan solo he nacido! (2018), ¿qué ha cambiado en tu visión del universo vallejiano?

Han cambiado muchas cosas. Al inicio, ganado por mi fervor vallejiano, era más subjetivo con la vida de Vallejo. Si bien las lecturas iniciales de su poesía me llevaron a ubicar su figura en un pedestal y concebía a Vallejo como un santo, ahora soy consciente de que fue un ser humano con virtudes y defectos. Estaba seguro que era un marxista y un católico anclado en la ortodoxia, y actualmente pienso que tuvo una posición heterodoxa en estos aspectos fundamentales de su existencia. Ahora me explico que, debido al síndrome del apocamiento causado por la sobreprotección que recibió de su madre en la niñez, tuvo muchos inconvenientes para resolver sus problemas materiales en la vida adulta. Asimismo, estoy plenamente convencido de que Vallejo fue un poeta eminentemente autobiográfico, y que los sucesos de la vida cotidiana no solamente lo obligaron a encontrarse con las musas para brindarnos su trascendente poesía, sino que también fue la materia prima que originó su pensamiento político marxista que lo llevó a escribir las obras extraordinarias que conocemos, así como a defender la causa de las grandes mayorías y aspiraba a la formación de una sociedad cada vez más humana y más justa.

No solo has escrito e investigado, sino que también estás incursionando en el cine con la película “El poeta” en homenaje a Vallejo. Cuéntanos sobre ese proyecto.

En efecto, escribir el libro ¡Yo que tan solo he nacido! (una biografía de César Vallejo), me inspiró a escribir el guion de la película “El poeta”. No me pareció justo que se hayan filmado dos películas sobre Pablo Neruda y que Vallejo no tuviera ninguna. Entonces pensé que era necesario llevar a Vallejo a la pantalla grande para que el público conozca cómo fue la vida de un poeta auténtico, y descubra la forma como fue duramente atacado por los doctos literarios de la época, quienes no aceptaron su innovadora y honda poesía.

Teniendo en cuenta que rodar una película es muy costosa, y que en nuestro país no existe un apoyo directo y concreto para obras de carácter cultural, pensé que la única forma de llevar adelante esta empresa tenía que ser con actores y actrices que admiren a Vallejo y de esa forma realicen un trabajo ad honorem y con profesionalismo. También era necesario contar con una productora formada por jóvenes que tengan grandes perspectivas para afrontar el reto de filmar una película de envergadura en honor a nuestro gran poeta peruano y universal.

Reynaldo Arenas, nuestro primer actor nacional, fue el primero en aceptar el rol protagónico de encarnar la vida poética de Vallejo en el Perú, y se unieron otros destacados artistas como Nerit Olaya, Segundo Vara Valcárcel, Mary Oscátegui, Juan Rivera Saavedra, Geraldine Díaz, Carlos Pako Orbegozo, Luis Enrique Cornejo, Hernán Sotomayor, César Rivadeneyra, etc. Asimismo, la empresa cinematográfica Welcome Globe, dirigida por Cristian Álvaro Cuadros, e integrada por un grupo de estudiantes de los ciclos superiores de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Privada del Norte, iniciaron la filmación de la película en Lima, Trujillo y Santiago de Chuco, ciudades importantes en la vida y obra de César Vallejo.

Finalmente, gracias al apoyo económico de la empresa Vistony, de propiedad de Oswaldo Hidalgo, la película se encuentra en un 70 % de avance, y esperamos estrenarla el próximo año.  Estamos seguros que haremos realidad esta primera obra cinematográfica en honor a César Vallejo, nuestro más gran poeta de habla hispana.