Anjanette Delgado: No importa si te toma cinco, diez o quince años pero tienes que ser honesto con lo que escribes

Anjanette Delgado picLa escritora puertorriqueña Anjanette Delgado, nos recibe en el Koubeck Center del Miami Dade College. Acaba de publicar una novela titulada La clarividente de la calle 8.

Anjanette reside en Miami desde hace unos años y divide su vida entre la familia, el periodismo, los guiones y la literatura. Aquí está el testimonio de una tarde deliciosa con la escritora.

Anjanette ¿cuánto tiempo duro la preparación de la novela desde la idea inicial hasta su publicación?

Es una cosa extraña, resulta que esta novela es mi primera escrita originalmente en inglés, para mí eso fue muy difícil, yo soy bilingüe, llevo más de veinte años viviendo en Miami, y para mi trabajo escribo en inglés todos los días, escribo artículos como periodista, he escrito para NPR, para Vogue, para muchas publicaciones y canales de televisión. Sin embargo me tomó por sorpresa que me fuera tan difícil crear desde el inglés, no traducir sino crear desde el inglés, esto hizo que me tomara mucho tiempo.

La clarividente de la calle 8 surgió cuando estaba presentando la novela anterior, La píldora del Mal Amor, y en ese momento decidí convertir la clarividente en mi tesis de maestría. En ese momento tenía muchas cosas en el caldero de la novela, entonces me detuve y dije: ¿es esto es lo que quiero decir?… cuando hay muchas voces metidas antes de que tengas la historia final, lo que te toca es rescatar la historia. La verdad es que me tomó un tiempo poder estar fuerte, es decir estar clara en que esto es lo que quería decir y aunque sea inglés lo voy a decir como yo lo quiero decir que es con mi alma en español, fue un proceso un poco transcultural del lenguaje de la novela, los sentimientos y las experiencias.

¿Tenías límites con el lenguaje y el vocabulario al querer expresar en inglés, lo que tú llamas, tu alma en español?

Muchísimo, porque aunque la gente me mira con mucha extrañez cuando expreso esta idea, yo pienso que las novelas salen del sexo. Sí, así como suena, salen del sexo, pues la dificultad no estaba en el dominio del lenguaje que para eso hoy tenemos el internet y basta con uno tener un deseo de expresarse bien para encontrar las respuestas. Lo que me di cuenta es que el crear otro ser, en este caso un personaje, viene de ese momento en el que te conviertes en persona sexual, yo le digo el momento de la vergüenza, el momento de la adolescencia, cuando pasas de niño a una persona caminando hacia la adultez y te empiezas a dar cuenta de que existe el sexo, entonces es el momento de que no sabes quién eres, y te vas descubriendo a través de tu cuerpo, a través de las hormonas y todas esas cosas.

Yo me di cuenta que tenía que regresar a ese espacio para poder crear, que nunca lo había pensado porque siempre había creado ficción en español y que tenía que regresar ahí y que el problema era que yo no tengo sexo en inglés, nunca he tenido ni siquiera un novio norteamericano o sea que, ¿de dónde sacar ese punto de la experiencia? ese inicio de experiencias en inglés, me fue difícil, me di cuenta que puedes ser bilingüe, pero para crear hay niveles… Puedes expresar el coraje en inglés, si te pinchas un dedo lo primero que sale de tu boca es un (mejor no lo digo) pero es una palabra con f en inglés, bueno, ahí llegaste a otro nivel de bilingüismo, digamos, pero hay uno más profundo que es desde donde creas, o por lo menos desde donde creo yo y ese espacio es el español.

Vamos a regresar un poco en el tiempo, porque me di cuenta que hay mucho de Anjanette dentro del libro, pero en qué momento Anjanette Delgado decide que es una escritora, ¿hubo algún momento específico?

Bueno yo creo que lo decía a los diez anos cuando escribí mi primera novelita y la envié en la escuela a un concurso escolar, creo que me convertí en escritora con esta novela y te explico. A muchos de mis compañeros de trabajo, que hablan conmigo todos los días, les regalé una novela y todos me han dicho, cuando empecé a leer es como si te tuviera a ti contándome la historia, pero en el segundo o tercer capítulo, ya me olvide de ti, y me di cuenta que no eras tú.

Cuando uno escribe en primera persona es un poco difícil. Es muy fácil incluso no pensar que hay un trabajo literario en los libros de primera persona, porque parecen mezclarse con nuestra vida, pero yo creo que ahí está el trabajo, aún con tu voz que es con la única con la que puedes narrar, crear situaciones distintas a las tuyas, perspectivas que en el caso de La clarividente de la calle 8, hay cosas que son comunes a mi experiencia porque vivo en Miami, pero la perspectiva es completamente diferente.

Mariela el personaje principal de la novela es una mujer que camina por la Pequeña Habana y está inmersa en la vida de Miami. ¿Cuánto tiene Mariela de Anjanette y cuanto de Anjanette tiene Mariela?

Muy poco. A diferencia de Erika en la primera novela, Mariela para empezar es cubana y es cubano americana, que es todavía más lejano a mi experiencia, porque no crecí aquí, no crecí en Miami ni nada por el estilo, ella ansía aprender, pero no ha hecho nada realmente para aprender, eso es una de las cosas que yo le critico digamos, ella es liberal por obligación, te pones a ver que ella se pinta a sí misma como la otra mujer, la mujer fatal, pero cuando te pones a ver su historial bastante inocente, te pones a pensar, ella no tiene una conciencia de sí misma y se juzga, aunque parece ser liberal, no lo es, yo sí soy liberal, casi extremadamente liberal, entonces hay muy poco en común entre ella y yo, y ya una vez que empecé a crearla de manera orgánica ella se fue yendo hacia otro lado que no tenía nada que ver conmigo.

¿Tú sostienes también esta teoría de que los personajes se vuelven independientes de la voluntad del autor?

Bueno, fíjate, yo sostengo la idea pero de una manera diferente a como lo he escuchado, no creo que me siento a escribir y los personajes empiezan a hacer de la pluma lo que quieren, respeto al que tiene esa opinión, yo no la tengo, yo pienso que escribir es un trabajo, te sientas y colocas tus nalguitas en el asiento y trabajas muchísimo para darle forma al libro. Para mí el arte tiene que ser consciente, y claro, puede haber un momento de inspiración inconsciente, pero luego ¿qué te toca? Pulir y pulir.

No creo que los personajes aparecen de la nada, lo que sí creo es en el trabajo de crear al personaje y que lo piensas orgánicamente…

El personaje de Mariela se mueve por la ciudad, conoce gente, se conoce como es Mariela por dentro… ¿tú te diriges a un público específico que puede representar a Mariela?

Escribo para las mujeres. Quisiera decir que escribo para todo el mundo pero no es cierto, escribo para las mujeres, no quiere decir que otra gente no lo pueda disfrutar, pero me dirijo a ese público. Ayer me estaban haciendo una entrevista en CNN y me preguntaron si había leído 50 Sombras de Grey. La verdad intenté y no pude, es raro en mi porque yo creo que para todo hay un lugar, para las novelas de Corín Tellado había un lugar, yo recuerdo leerlas de niña e interesarme por sus historias, también Agatha Christie, que ayudó a una niña en un caserío pobre que no tenía acceso a muchas cosas a amar los libros. Eso me hizo decir ¡qué interesante! poder crear un relato y mantener la mente ocupada buscando la solución del rompecabezas.

¿Tuviste alguna intención inicial al escribir la novela que quizás en el camino se fue transformando o quizás ampliando?

Pues sí. Esta novela empezó con una escena entre una mujer y un hombre en una habitación que han estado casados 25 o 30 años, y ella siente un odio tan grande que podría matarlo. Un hombre que es su vida, porque después de 25 o 30 años ya no es un matrimonio, son una sola persona. Yo empiezo la novela queriendo saber cómo una persona se casa con tanta ilusión y amor para que 25 o 30 años después solo haya odio. Luego salieron diferentes cosas. Los dos temas de la novela son: aprender a ver lo que no queremos ver – el primer capítulo da la pista de la novela, el aprender a ver- y la hermandad entre mujeres.

Ahora que estás hablando de esa mujer, en la novela, ella es el personaje de Olivia, un personaje de una psicología compleja, ella nunca se llega a sentir cómoda en Miami, ni en su vida con el hombre al que supuestamente ama. Casi no esta cómoda ni con su propia vida. ¿Cuánto de Olivia tiene la mujer promedio ahí afuera?

Olivia es el único personaje no común en esta novela. En todos los demás encuentras cosas que te recuerdan a otra persona, pero en el caso de Olivia no conozco a nadie como ella, creo que la persona más cercana, no es una persona real, es un personaje, que es la protagonista de Blanco, de la trilogía de Krzysztof Kie?lowski.

Olivia no se siente cómoda, ella nunca es ella, no sabe quién es, ha vivido a la sombra de un hombre con una personalidad tan fuerte y tan amplia que la ha abarcado y ella se ha hecho a un lado para ser la mujer de Héctor, en vez de ser Olivia.

En la novela este personaje fue el que más me llamó la atención porque probablemente es el personaje con la personalidad más compleja ¿Cuál fue el origen de Olivia?

Es mi personaje favorito. Ella es la mujer de esa escena que te cuento. Hay todo un mito alrededor de ella: no saluda, habla cortado, no trata de hacer amigos aunque los necesite, vive en su cueva y no sabe cómo salir de ella. Sí: Olivia es un todo un personaje.

En algún momento, el escritor peruano Alfredo Bryce Echenique dijo que cuando construye algunos personajes siente que se desangra, metafóricamente hablando ¿Te paso eso con alguno de los personajes aquí? Quizás algo con Mariela, o el mismo Héctor.

Mi personaje favorito es Olivia. Me parece la más compleja, es la que más me fascina. Yo necesitaba una narradora para la historia de Olivia y Mariela era ella, aunque terminó un poco quedándose con la historia porque no había manera de que Olivia hablara, por lo menos yo no lo logré. Me gusta mucho esto que dice Italo Calvino: hay cosas que no se pueden mirar de frente, hay cosas que las miras de lado. Mariela es ese ejercicio de mirar esa historia tan triste de lado. Mariela está ahí por casualidad, ella es una más en la lista de Héctor.

En el libro mencionas a Esmeralda Santiago, Julia Álvarez, Sandra Cisneros, Junot Díaz, ¿Hay cierto deseo de promocionar la literatura hispano hablante en Estados Unidos?

Yo utilicé lo que más se acercara a los lectores, solamente estaba pensando en los lectores. La versión en inglés tiene otros libros, -aunque creo que igual mencionan a Esmeralda Santiago-. He tenido mucha gente preguntándome un poco sobre el “lugar de la literatura hispana”. El otro día el Latin Post me preguntaba sobre la diferencia entre Hispanic y Latino, yo tengo una versión muy drástica sobre eso, para mi ser latino es lo que estamos haciendo tú y yo ahora, compartiendo la experiencia inmigrante en Estados Unidos. Tú puedes ser hispano en tu país y yo en el mío, no tenemos que venir aquí para ser hispanos, pero no puedes ser latino en tu país, ni en ningún otro. Solamente eres latino aquí y en este momento, porque en otro momento serías puertorriqueño, cubano o dominicano, pero al ser inmigrante en Estados Unidos, eres latino y eso solamente pasa aquí y de hecho nos define de una manera diferente. Entonces cuando me preguntan por la literatura hispana, yo pienso que primero hay que redefinirla, hay muchos latinos y muchos hispanos escribiendo de todo y eso no necesariamente significa que es literatura latina o hispana. Es cuando escribimos sobre la experiencia común, como pasa en la Clarividente de la calle 8, donde todos estos latinos están en el mismo lugar, viviendo la experiencia inmigrante, que se convierten en latinos.

En la novela hay un trabajo descriptivo muy visual, bastante elaborado, Mariela por momentos, parece que ama la pequeña Habana y por momentos parece que odia la Pequeña Habana, ¿Nos puedes hablar del espacio de Mariela?

Yo amo a la Pequeña Habana, ahí tenemos un punto en común con Mariela. Pienso que tienes que vivir allí para poder amarla y odiarla a la misma vez. Cuando empecé a estudiar la historia de la Pequeña Habana me pareció tan rica, había tantas cosas, que quise mostrar mi visión de lo que ella podía ser, construí un lugar fantasioso. No sabes cuanta gente me ha dicho “estuve buscando Coffee Park y no lo encontré”. Gente incluso que ha vivido allí pensaba que era un lugar que existía. Como dice la madre de Mariela en el libro: cuando Greenwich Village no sabía que era cool ya lo era. Yo pienso que la Pequeña Habana no sabe todavía lo cool que es y digo cool porque no hay otra palabra equivalente en español para definir ese concepto: cool es cool y punto. La Pequeña Habana tiene que ver con el arte y la cuestión cultural, y eso está en la calle, te toca, te agita, los tambores se sienten los viernes en la tarde…

Anjanette tú has pasado por la poesía, el periodismo, la novela. ¿Te sientes más cómoda en alguno de estos espacios?

Me siento mas cómoda con la novela, yo viviría escribiendo novelas. Ahora estoy tratando de escribir cuentos cortos, qué difícil es escribirlos. Tengo una nueva admiración por los escritores de ese género. En la novela creas un mundo y es como la vida: vas por aquí, por allá, pero puedes corregir el curso, tienes un canvas amplio para poner esas cositas que no quieres dejar fuera. En el cuento tienes una sola intención, llegar a un mensaje, un mensaje por cuento, y tienes que ser tan estricto que no sé si lo voy a poder lograr. Tengo varios cuentos que no están terminados porque cuando los leo sigo sin estar satisfecha.

Eres una escritora que vive en Miami, eres de Puerto Rico, vives entre los dos idiomas pero ¿cuál es tu lengua literaria?

Definitivamente el español. Estoy por empezar una tercera novela y estoy feliz de que no sea mi tesis y que no la esté esperando nadie. Te confieso una cosa terrible que hice en estos días, tenía ya un contrato para la tercera novela y acabo de devolver el dinero y firmar un release por todas las expresiones sobre lo que esa novela tenía que ser, para empezar iba a tener que ser en inglés, iba a tener que nacer en inglés. A pesar de que la casa editorial es una de las mejores casas editoriales con la que he trabajado, no pude. Sentía que si hubiese seguido adelante no iba a escribir la novela que debía escribir; entonces me di cuenta que no importa si te toma cinco, diez o quince años escribir algo pero uno tiene que ser honesto con lo que escribe y yo sentía que si no me iba a mi lengua literaria, la novela no iba a ser lo que podría ser.

No dudo que fue una decisión difícil…

Todos dicen que estoy loca, en estos tiempos donde la ficción es tan difícil de vender, estás tomando el pescado y volviéndolo a tirar al mar, estás loca, así me han dicho, pero mi corazón dice que esa decisión fue la correcta.

Hay muchos escritores jóvenes y que aún no han publicado, que quizás no se atreven o les faltan los recursos que pueden acelerar sus carreras como escritores, a esos escritores en ciernes ¿qué les dirías?

Les voy a dar el beneficio de años de cabezazos. Cuando uno no ha terminado, uno tiene un sueño, pero todavía no ha terminado, uno quiere que alguien lea lo que uno va escribiendo. Ahí hay una clave porque le dan a alguien lo que escribieron para que después de leerlo te diga si eres escritor o no. Uno está pensando que esos consejos lo van a ayudar a hacer algo mejor, que lo van a motivar. Mi consejo es: Stop it! … Nada te va a convertir en escritor más que escribir y una novela es imposible de juzgar hasta que no tienes por lo menos un primer borrador, por lo tanto lo que toca hacer es colocar las nalgas en el asiento y definitivamente tienes que resistir todo eso si estás empezando. Tienes toda la vida por delante, lee mucho pero haz el trabajo, no le tengas miedo a la página en blanco, siéntate a escribir. Me gusta usar una metáfora de la pintura: “do an ugly painting”, no te estés censurando cuando todavía no tienes nada, no hagas las cosas tratando de acelerar ese proceso, ese proceso es el que te atrasa, quemas cartuchos, como dicen por ahí. Haz la mejor novela que puedas hacer o el mejor cuento lo mejor que puedas.

Yo vendí mi primera novela muy fácil. No tenía agente, fui a dar una clase y llegó una editora de Simon and Schuster me dijo que si tenía algo, que quería comprarlo, fue un sueño. Yo dije bueno, no lo he terminado pero la termino. Lo terminé y se publicó en español e inglés, muy bien. Cuando escribí la segunda me dijo que su estrategia había cambiado y querían comprar otra novela a otro escritor. En ese momento el mundo se cayó para mí. Me quedé sin agente, es empezar como de cero, pero después me fui al Internet, busqué un website donde aparecen los directorios de agentes. Encontré veintiocho que me parecía que podían entender mi libro, de esos veintiocho, veinte me rechazaron, solamente cinco pidieron la novela completa para leerla, de esos cinco tres me pidieron representación y escogí a uno. Hay escritores que le escriben a cien e incluso eso está bien. Al final tardamos como ocho meses en vender esta novela, con eso qué te quiero decir: que no importa como llegues o sea yo llegué a lo que la gente diría una Casa grande, tuve mucho éxito con mi primera novela y de pronto me vi en cero: sin agente, sin editor, sin casa editorial y con más de cuarenta años. Si tu libro es el libro que tiene que ser y es lo mejor que puedes ofrecer, va a encontrar una casa, va a encontrar un hogar; pero si el libro es malo y lo públicas te vas a arrepentir toda la vida. No hay que apresurarse, hoy hay muchos recursos para publicar, es mucho más fácil que antes, lo importante no es publicar, lo importante es cómo publicas

Anjanette gracias por la entrevista.

Gracias a ti.

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