Una dama sin prejuicios

La figura de Clorinda Matto de Turner (Cusco, 11 de noviembre de 1852 – Buenos Aires, 25 de octubre de 1909) significa el nacimiento de una voz poderosa en las letras peruanas y, sobre todo, una mujer que simboliza la representación de las mujeres intelectuales. Ella se compromete con la realidad peruana y eso le permite ser considerada una intelectual comprometida y tener un papel protagónico en esta época.

Asimismo, fue la iniciadora de la literatura indigenista y su vida puede entenderse como un trayecto de lucha. Es importante que los peruanos, los estudiantes, adultos, jóvenes y niños puedan entender eso. Ella escribió aquello que cualquier otra mujer no se hubiera atrevido en una época opresora, y eso fue determinante.

Un aspecto que se destaca en su vida es su participación en las veladas literarias, un grupo de mujeres que se forjó un espacio como escritores e intelectuales de la época. Y, a pesar de que estas veladas fueron interrumpidas por la Guerra con Chile, y su esposo falleciera, tomó un rol principal en su hogar. Entonces bordeaba los 30 años y tenía que luchar con las deudas que su esposo dejó. Sin embargo, más que eso, tenía que luchar contra un sistema opresor.

De esta manera, si pensamos en la figura abarcadora de Clorinda Matto de Turner, puede ser utilizada de manera fundamental en las aulas escolares por dos motivos. En primer lugar, porque permite revalorar la literatura escrita por mujeres, cuestión que muchas veces es olvidada o hasta desarrollada de manera muy superficial en muchos espacios literarios. Y, en segundo lugar, porque permite retomar la visión de lucha en una época tan difícil y prejuiciosa como el contexto en el que se desarrolló.

En suma, la labor de Clorinda Matto fue fundamental por lo que hizo en una época determinante de su vida. Recordemos que, a finales del siglo XIX, las escritoras latinoamericanas hicieron de su voz una expresión de los más desvalidos y eso fue fundamental para ser escuchados. Su esfuerzo fue la lucha de un conjunto y, además, fue la lucha para revertir el orden institucional patriarcal. Su lectura no debe minimizarse solo a Aves sin nido (1889), su obra principal, sino a explorar todo el aporte cultural y social que fue significativo más allá de los prejuicios de la época.