Reseñas breves de un lector entusiasta: STONER de John Edward Williams

        Stoner es una simple historia de un estudiante universitario que se transforma en un maestro. El protagonista transita el camino de la integridad moral y del esfuerzo y toma a la universidad como refugio. Una historia bien normal contada magistralmente. Sumergido en los pasillos de la universidad sigue los acontecimientos históricos con cierta distancia. Hijo único de una humilde familia de campesinos de Missouri, tuerce su destino de labrar la tierra y cuidar a sus padres para ingresar a la universidad. Como tantos otros, normal y gris. “Es para gente como nosotros por lo que existe la universidad, para los desposeídos del mundo”, le dice David Masters, personaje secundario, pero de gran influencia en Stoner. Destinado a estudiar Agricultura para incorporar conocimiento que sea útil en la explotación familiar, descubre al poco tiempo que lo suyo son las letras. Es una novela redonda, perfecta. Bien escrita y conmovedora pero pesimista y despiadada. Estoica y conformista. Tiene una última parte muy emotiva. No descubro nada diciendo que Stoner es una obra maravillosa e imprescindible. Y queda bien. El escritor estadounidense John Edward Williams (1922-1994) escribió apenas cuatro novelas, pero después de muerto logra esas curiosas reivindicaciones y redescubrimiento que se dan de vez en cuando. Se vuelve de culto una vez que lo premian con el National Book Award por “El hijo de César”. Recién en el 2012 la cadena británica Waterstone lo convirtió en libro del año y se inició la locura del redescubrimiento. Pero todo esto pasa porque es una de las historias simples mejor escritas que leí en mi vida.

Esteban Campero

Sociólogo.Tecnólogo. Surfeando emociones complejas, ideas de cambio y lo desconocido. Lector entusiasta. Aguante la ficción.