LOS CUATRO ELEMENTOS

Sirviéndome del modelo clásico que definía el estado de la materia en cuatro elementos, (tierra, agua, aire y fuego), he dibujado esta serie de personajes en íntima relación con un estado anímico: el armónico. Así, la imagen de la tierra la represento  firme, inamovible, pesada… pero su solidez no está reñida con lo etéreo.

Esa especie de dios que veis sentado y que descansa su cuerpo macizo sobre su propia base seca, levanta su mirada al infinito pareciendo estar soñando y de su cabeza brota el árbol del pensamiento. Sobre su regazo, como símil de la naturaleza y la vida, descansa un gato.

El agua está representada por una mujer de estado apacible, arrodillada junto a unas gotas que salpican, en pleno movimiento. Ella tiene la facultad de cogerlas con las manos y sus cabellos son de agua. Parece estar en su medio.

De nuevo una mujer, en esta ocasión se dibuja para representar el aire en movimiento. Sus pies no reposan sobre una base firme pero no parece preocuparle; está envuelta en un ir y venir de vientos con los que cabría pensar que está jugando.

El dios fuego brota de una de las llamas ardientes. Erguido, orgulloso de sí mismo, nos muestra en su mano izquierda la lumbre que le irradia y por la manera en que agarra las llamas con su mano derecha, la fuerza que él domina.

Espero que os gusten.

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