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Llenar el vacío

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Por Luisa Uriburu / Curadora Argentina

El multifacético artista Claudio Roncoli (Buenos Aires, 1971) se embarca en un nuevo proyecto “The Empty Project” que cuestiona el vacío existencial de los entes en sociedad y los distintos recursos a los que éstos apelan para intentar llenarlo. Esta vez, se aleja del Espacio Taller para instalar una o cina al mejor estilo Mad Men en el salón del Restaurant “7 Pecados”, ubicado en el Four Season Tower de Miami.

En el comienzo de este proyecto, Roncoli se enfoca en eso que literalmente llena: la comida. Las cadenas de comida rápida siguen abriendo sucursales como “templos pop” hasta en los rincones más dormidos del planeta. Los clientes entran, adoran la oferta del día, se llenan y se van. El vacío aterra, espanta y se quiere volver a llenar con lo que sea. Pero, ¿Qué pasa si se vacía al mismo consumo? Para abordar esta cuestión el artista elige algunos elementos como la síntesis, el descartar las partes que no sirven para guiarse por el contorno, y aquello más super cial de los logos de las cadenas de comida. Inspirado por los consumidores en sus almuerzos express de o cina, los bocetos para estas obras surgen en ese mismo momento, con el artista como observador de la situación. Más tarde, tomarán nuevas formas con distintas técnicas, para adquirir la materialidad corpórea de esa obra que intente despertar las mentes dormidas.

El concepto que retoma el artista es el “Vacío”, aquel que había trabajado anteriormente en su obra “El vacío es un lugar normal”, donde pintó las siluetas de sus cuatro hijos con su propia sangre. Se trata de esa soledad que se siente cuando uno crece, cuando lo que lo rodea parece ajeno, ese “dejar de pertenecer”. El vacío no se ve, no se toca, no se percibe con ninguno de nuestros sentidos y se siente en lo más profundo del alma. Sin embargo, muchas personas buscan llenarlo mediante el consumo ciertos productos que el mercado ofrece en todo el mundo. Productos que a veces debemos tener para liberar esa carga que es justamente el no tener nada. Dijo Cerati en una canción: “Lo tengo todo por no querer mas nada”. Nuestras ambiciones se están midiendo con la vara equivocada.

Roncoli nos está invitando, como espectadores, a empezar a sacar eso que sobra (las Grasas) para quedarnos con aquello que nos es indispensable (las Energías), y sentirnos satisfechos con lo indispensable (el Alma). The Empty Project busca calar en nuestro incon- sciente, del cual surgen muchas preguntas. ¿De qué nos estamos llenando? ¿Con qué tapamos nuestros propios vacíos? ¿Lo que consumimos realmente nos satisface? Panza llena y el corazón…¿contento?.

 

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