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En el nuevo libro de Silvina López Medín, las brazadas muestran el esfuerzo denodado de un nadador por encontrar su norte. Lo central no es sólo el rumbo o el ritmo de los versos sino cómo el sentido se filtra, lento, a través del uso atinado de la connotación. López Medín trabaja la connotación de una manera diferente a como la trataban los poetas noventistas. En los poemas de 62 brazadas, la connotación surge en relación con un fondo filosófico. En los noventa, la connotación se relacionaba con lo anodino y lo trivial. En el libro de López Medín, cada texto forma un bloque y entre todos arman una especie de edifico sutil, o una pileta, en la que el nadador es un hombre cualquiera que siente su vida, su existencia, el devenir del mundo ante sus ojos, frente a sí. El libro propone una reflexión sobre el sentido de la cosas, sobre el sentido de la vida. Es un libro de poemas: es un libro filosófico. 62 brazadas propone el extraño caso de poemas filosóficos al modo oriental, o lo que nos han dicho que es oriental. En cápsulas mínimas hay dosis de reflexión sobre lo que se puede y lo que no se puede, lo que nos desborda, lo que nos perturba y lo poco que podemos retener.

El nadador es cada nadador, cada sujeto que vive su existencia como puede. Mientras lee, el lector es el que realiza las 62 brazadas. Y descubre en el recorrido lo imposible, lo que desea. Es curioso: los poemas logran un efecto que suelen generar los relatos o los cuentos. Aunque no hablen de un personaje definido, los poemas configuran un sujeto, el sujeto que existe, que sufre, que nada. El lector lucha con el sinsentido mientras los textos breves lo mojan con el agua de la poesía.

© 2016, Fabián Soberón. All rights reserved.

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es escritor, profesor universitario y crítico. Nació en J. B. Alberdi, Tucumán, Argentina, en 1973. Ha publicado la novela La conferencia de Einstein (1era. edición UNT, 2006; 2da ed. UNT, 2013), los libros de relatos Vidas breves (Simurg, 2007) y El instante (Ed. Raíz de dos, 2011), las crónicas Mamá. Vida breve de Soledad H. Rodríguez (Ed. Culiquitaca, 2013) y Ciudades escritas (Eduvim, 2015) y ensayos sobre literatura, arte, música, filosofía y cine en revistas nacionales e internacionales. El Fondo Nacional de las Artes publicó textos suyos en la Antología de la Poesía Joven del Noroeste (Fondo Nacional de las Artes, 2008). Es Licenciado en Artes plásticas y Técnico en Sonorización. Fue docente de Historia de la Música en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán. Actualmente se desempeña como profesor en Teoría y Estética del Cine (Escuela Universitaria de Cine), Comunicación Audiovisual y Comunicación Visual Gráfica (Facultad de Filosofía y Letras). Fue finalista del Premio Clarín de Cuento 2008. Con su novela Atalaya obtuvo una mención en el Premio de Novela Breve de Córdoba, con el Jurado integrado por Angélica Gorodischer, Tununa Mercado y Perla Suez. Ganó el 2do Premio del Salón del Bicentenario. Actualmente colabora con Perfil (Buenos Aires), Ñ (Buenos Aires), Boca de sapo (Buenos Aires), Otra parte semanal (Buenos Aires), La Capital (Rosario), El Pulso Argentino (Tucumán), La Gaceta Literaria (Tucumán), Los Andes (Mendoza) y Nuevo Diario (Santiago del Estero). Es miembro del consejo editor de la revista Imagofagia (Buenos Aires). Ha dictado talleres de escritura en Santiago del Estero, Tucumán y Buenos Aires. Ficciones de su autoría han aparecido en Ñ (Buenos Aires), El Pulso Argentino (Tucumán), La Gaceta Literaria (Tucumán), entre otras publicaciones. En el 2014 participó en el Encuentro Federal de la Palabra (Tecnópolis) y en el ciclo “Diálogo de provincias”, de la 40º Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. En 2014 ganó la Beca Nacional de Creación otorgada por el Fondo Nacional de las Artes (Argentina). Textos suyos han sido traducidos al inglés y al portugués.