#InterrogatorioPunk a Rubén Bonet: escribir es una revolución a medias

Se ha dicho ad nauseam que el mito de Rubén Bonet lo (nos) sobrepasa, pues su leyenda negra incluye adjetivos como: escritor maldito e insoportable, artista subterráneo y sobreviviente de todas las batallas, además, de una serie de calificativos que no se pueden enumerar aquí, por respeto al lector.

Rubén Bonet ha publicado los libros Amebas y Logaritmos (La Espina Dorsal, 1998), Sin título, sin nada (Nitro Press / Pellejo, 2003), Jaikus Maniacos (Moho, 2009) y más recientemente, Suicidios minúsculos(Moho, 2017).

Tomás Moro, aquél humanista ingles (1478–1535), autor de A Dialogue of Comfort against Tribulation (1553), dijo alguna vez, que eran dichosos los que estaba atentos a las urgencias de los demás, sin sentirse indispensables. Rubén Bonet es ese tipo de persona a la que solía referirse Moro. Es un hombre en donde la bondad se abre paso suavemente –pese a sus fábulas y mitos­–, en este escritor y artista plástico, la clemencia es la única versión que nunca falla.

Si Diógenes anidara en estas épocas y vagara por estas calles adustas, buscando con su lámpara un hombre (honesto), el único con el que se detendría a tomarse un mezcal, sería con Rubén Bonet.

Por eso y por más, Rubén Bonet debía someterse al Interrogatorio Punk de Suburbano en #Underground.

 

Según Greg Graffin (Bad Religion), punk es el proceso de cuestionar y de comprometerse a la comprensión que resulta en el progreso individual, y por extrapolación: guiaría hacia un progreso social. ¿Qué tipo de argumentos son los que cuestiona Rubén Bonet?

Pues no demasiados… o más bien muchos a la vez. Soy un lobo solitario. Un observador atento y veo lo que veo….Tengo algunos pares –la mayoría artistas– que consiguen hacer de su discurrir en este mundo, algo más agradable que la mayoría de gente que está muy ocupada en triunfar, consumir y todas esas pendejadas sobre el éxito social, representado en la cantidad de dinero que ganan o que gastan o en la calidad de sus mezcales. Casi nadie tiene tiempo que perder; para conversar; para ser empáticos; para profundizar en otras cosmovisiones que no sean las propias. Nunca he tenido demasiado dinero, y de algún modo, eso te margina de cierta vida social. Más allá de que mis cuestionamientos a nadie importan.

 

Creo que si bastantes personas se sienten libres y son animadas a usar sus habilidades de observación y raciocinio, grandes verdades emergerán. ¿Qué tan libre te consideras?

Pues en el sentido de que pocas cosas coartan mi pensamiento y mi manera de ver las cosas, lo soy bastante. Gozo de libertad mental y de criterio. Me reconozco en mis ideas, aunque sepa que muchas están quizás equivocadas. Pero no me importa. Están ahí para quien quiera leerlas. Me imagino que por eso escribo… que es como hacer una revolución a medias. Soy bastante escéptico. Pero mi libertad mental es sagrada. Guste más o guste menos.

 

¿Qué es lo más asqueroso de ser escritor?

Pues no lo sé…. ¿hurgarse la nariz cuando no tienes ideas? No hay nada que me parezca asqueroso en mi vocación. Soy tan poco leído y tengo tan poca influencia en el mundo de las ideas, de las letras, en lo social… que puedo hacer y escribir en general lo que me dé la gana. Si escribo es porque básicamente me divierte, aunque sepa que no vaya a llegar a ninguna parte con ello.

 

¿Cuál es tu libro de cabecera, tu ancla al mundo de la ficción?

No tengo libros de cabecera. La obra de Borges me impactó cuando era joven, por los conceptos y por su exuberante adjetivación. Luego vinieron otros. Acabo de fletarme Moby-Dick (1851) de Herman Melville, y te podría decir que igualmente me impactó. Pero si debiera mencionar un sólo libro, te diría que Bartleby, el escribiente (1853), precisamente de Melville. Una joya de la brevedad y concisión conceptual.

 

¿Cuál fue la primera banda de punk que viste en vivo?

Soy tan viejo que ya no recuerdo con exactitud, aunque hay unas imágenes que quedaron de manera persistente en mi memoria. Fue el concierto que dio Nico (Christa Päffgen) en homenaje a Andy Warhol, en la Sala 666, en el barrio industrial del Pueblo Nuevo, en Barcelona. La decoración era tétrica, así como el público habitual, y todas las mesas tenían forma de ataúd. Hubo muy poca gente porque fue como un palomazo y entre semana. Entre la nebulosa de las sustancias, creo recordar que lloré varias veces de emoción.

 

¿Qué tema elegirías para ser escuchado al final de tus días?

Ese disco de John Cage en el que no se oye nada (4’33»).

 

¿En qué condiciones se dio la publicación de Haikus Maniacos (2009) en la editorial Moho?

Pues obviamente, de temeridad económica, por el tipo de apuesta y sobre todo sustentada en la amistad con Guillermo Fadanelli y Yolanda Guadarrama, editores de Moho. Los conozco como desde hace 28 años, y a lo largo de todas estas décadas, han soportado estoicamente mis trastadas, entre ellas ese libro.

 

¿Escribir es una forma de ejercer la anarquía?

Es una excelente excusa para no hacer nada que alimente una maquinaria de sinsentidos, algo que si no se está totalmente recluido y obsesionado con la idea de escribir, es muy fácil hacer. Eso lo comprobé de adolescente, en mi casa se respetó siempre que me aislara para leer, lo que en realidad me permitía alimentar con más holgura mi mundo personal, y desligarme de ritos sociales a mi antojo.

 

¿Leemos el periódico no para informarnos, sino para enterarnos de lo que no nos interesa?

Bueno… la prensa es una vocera de la confusión. Recientemente estuve en una casa en Oaxaca sin red WiFi, y obviamente sin periódicos, y me di cuenta que todo ese sistema de información digital son una intoxicación. Leí muchísimos libros y mi visión cosmogónica se hizo mucho más sólida. Me imagino que eso también tiene que ver con los niveles de ansiedad que provocan todas esas pinches malas noticias a las que nos exponemos diario.

 

“La Fundación Adopte a un Escritor es una organización de carácter situacionista vital, rubeniana e irresoluble. Desdeñamos lo binario. Y un par de cosas más…”, háblame de este patronato.

Me dan ganas de rezarte el manifiesto introducible, pero me conformaré con darte la liga:

http://fundacionadopteaunescritor.blogspot.com/

 

¿Cómo conociste al pintor Miguel ángel Vega Magallon?

¡Qué ilusión me hace que me preguntes por él! Un gran amigo y excelente pintor. Nos conocimos en el famoso Mesón del Vasco; una loca agrupación de artistas capitaneados por Juan Zufiaur, en el centro de Guadalajara. Grandes momentos de creatividad colectiva, memorables pedas y memorables pláticas y retroalimentaciónes. He escrito un par de textos sobre su trabajo, que me gusta bastante.

 

¿Qué es lo más Hardcore que recuerdas dentro de aquél domicilio en la calle Prisciliano Sánchez, en Guadalajara?

Joder. No había escuchado bien la pregunta. Pensé que era una cosa de telepatía. En fin, pues como estábamos todos un poco locos no recuerdo nada en especial. Aunque sin duda ocurrieron cosas. Lo más Hardcore era la generosidad de personas como Claudia Granados, que de repente le caía con su camioneta repleta de platillos que había recogido en los Mariscos del Negro. Para alimentar a un regimiento de hambrientos. Que es lo que en realidad éramos… Luego esas bacanales solían derivar en convivios de más de dos días. Mucha cerveza y mucho tequila y mucho de todo….

 

¿Cómo es tu relación con Toño Camuñas y la Galería Ojo Peludo?

Camuñas es un tipo muy peculiar. Y también lo conozco desde un buen de años y hemos compartido aventuras en diversos espacios, como Xico, Chacahua, en la misma Guadalajara, Oaxaca, Madrid o Barcelona. Es un gran artista y he aprendido mucho de él. El proyecto que están desarrollando en el Ojo Peludo, el Dr. Lakra, Camuñas y los muchachos de La Mesa Puerca (impresores) es en verdad alucinante.

 

¿Cómo se dio tu cameo en la película Club Internacional Aguerridos (C.I.A) del director Leandro Córdova?

Un interesante encuentro y oportunidad inesperada de la recomendación del cineasta Gustavo Gamou, gran amigo, al director de la película que estaba buscando un perfil diferente para un personaje en concreto y que luego modificó para que se adaptara a mis características. Fue una excelente experiencia y me la pasé muy bien. Aunque todavía no he podido ver la movie.

 

¿Qué recuerdos tienes de tu juventud, montado en aquella MotoCross, desafiando los aires?

¿Y eso cómo lo sabes? ¡Carajo! Pues son recuerdos ya muy lejanos pero hermosos para mí. Coincidió con un buen año de mezcalinas en Barcelona y me daba unos paseos con esa moto en verdad fantásticos.

Estaban las fiestas de tres días y luego yo me microdrogaba para darme mis paseos místicos. Si aprendí algo de esos paseos, ya no me acuerdo.

 

¿Qué es lo más Punk que has hecho en toda tu vida?

Precisamente, saliendo de un after a las 7 u 8 de la mañana con mi amigo Mikel, en Barcelona, vi una imagen insólitamente buñuelesca a la que no me pude sustraer. Y fue la de un cura atravesando la calle absolutamente vacía a esas horas. Una fuerza irracional y espontánea me obligó a correr hacia él y patearle el culo para después increparlo por el lamentable papel de la iglesia en nuestra sociedad. El cura se asustó muchísimo y movilizó a una pareja de agentes de la guardia urbana que en mi locura incendiaria no había detectado. No sé cómo no me detuvieron. Creo que se quedaron pasmados por lo insólito de la acción porque en realidad cuando los vi me esforcé por integrar la patada en el culo en un discurso teológico a nivel más elevado, todo ello con el fin de disimular mi intoxicación psicodélica. Mi amigo Mikel que también es buen jinete controló la situación. Al final creo que muy arrepentidamente le solicité el perdón al cura para ver si ya nos dejaban ir y no llamaban a la patrulla. Eso sucedió y nos estuvimos partiendo el culo de risa una buenas horas con la historia del pinche cura, aunque con los polis me llevé un buen susto.