Grupo de lectura de Books & Books de Coral Gables: El Cuaderno de Maya

plan lector 50

Un vez al mes, en Books & Books, la librería más guapa de Miami, un entusiasta grupo de lectores se reúne a comentar un libro. Las sesiones, moderadas por Ainara Mantellini, son charlas que convocan cada vez a más y más lectores.  El mes pasado comentaron el libro «El Cuaderno de Maya» y Ainara compartió sus ideas con nosotros. ¡Excelente iniciativa de apoyo a la lectura la del grupo de Books & Books !

El Cuaderno de Maya

Isabel Allende

Vintage Español, pp 448

 

Cuando Isabel Allende publica un nuevo libro tiene aseguradas miles de ventas de manos de los fieles lectores que la han seguido por años y de otros muchos intrigados por comprender su éxito de ventas. Sus seguidores no solo quieren de ella las narraciones amenas y las buenas descripciones que caracterizan su estilo, sino también ese hilo que tienden estas novelas entre la vida íntima de la autora y quienes leen sus libros: cargados siempre de detalles claramente autobiográficos, es fácil acercarse a Allende con solo leerlos.

El Cuaderno de Maya no es diferente. Allende ha dicho al presentar su obra que conoce bien el mundo de las drogas por el que atraviesa Maya, la protagonista. Una experiencia amarga que acabó con la vida de una hijastra. Y ella misma ha dicho que se identifica plenamente con esa abuela Nini, la mano salvadora que se tiende a Maya. Los lectores-seguidores de Allende leen este libro con gran compasión y se les presenta como una ventana más a la vida de Allende.

La novela, escrita en forma de un diario íntimo, narra en primera persona las experiencias que Maya tiene en la isla chilena de Chiloé a donde la envía su abuela para protegerla de los enemigos que la persiguen y para ofrecerle la oportunidad de una vida simple que pueda salvarla de su adicción al alcohol y las drogas. Maya va contando en ese diario la manera en que se desarrolló su adolescencia y cómo fue cayendo en el infierno de las adicciones, al mismo tiempo que nos describe y narra lo que empieza a vivir en Chiloé. De su propia voz escucharemos los mea culpa necesarios para dar paso a una nueva y auténtica Maya, reconciliada con el mundo y con su abuela Nini.

No logra Allende convencernos de la voz adolescente de Maya: el tono de su diario íntimo es demasiado adulto, las reflexiones son demasiado maduras, la narrativa no se asemeja a las típicas entradas en un diario y las alusiones a los contextos históricos y políticos de los personajes desligan la voz íntima y la convierten en un narrador testigo en primera persona. Es fácil sentir la voz de la propia Allende en muchos de los pasajes y no, como se esperaba, una voz distinta: la de un personaje adolescente, confundido y controversial.

La enumeración cronológica de acontecimientos que ocurren a los personajes que rodean a Maya carecen de hilo y aguja y se presentan como una “ensalada de cuentos” cuyo aderezo común es el tono de denuncia social al que Allende nos tiene acostumbrados: situación de la mujer latinoamericana, condiciones laborales, oposición política, etc.

La novela cuenta con un par de intrigas: la policial que se deriva de los delitos que cometiera Maya en su paso por el mundo de la adicción, que nos acompaña a lo largo de la novela y que tiene un final de película, y cierta intriga familiar acerca del papel de Manuel Arias, un “amigo” de su abuela Nini, encargado de recibirla en Chiloé.  Demasiado tarde se descubre en la novela la identidad de Arias.  Tanto que no parece hacer demasiada mella en Maya, ni en la trama, que se precipita al final de una manera más bien simple y poco trabajada.

De cualquier manera, muchos encuentran en esta novela un mensaje de amor: el amor familiar como única salvación para los adictos, la esperanza de sanarse y reinsertarse en la vida familiar y social. Es quizás, lo que Allende habría deseado para su propia familia, pero que no pudo ser.