Detrás de página: Milton Läufer

Milton Läufer es un escritor, periodista y docente argentino que reside en Brooklyn y Berlín. Ha publicado artículos y cuentos en Esquire, Vice, Guernica, Revista CIA y Otra Parte. Participó de muestras en Sudamérica, Estados Unidos y Europa. Se licenció en Filosofía en la Universidad de Buenos Aires, donde fue docente por diez años. Obtuvo un MFA en Escritura Creativa en New York University y actualmente se encuentra realizando en la misma institución un doctorado sobre literatura computacional en América Latina. Fue el escritor en residencia 2016-2017 en el Trope Tank de MIT. En 2015 publicó Lagunas, una novela parcialmente generada por algoritmos. Su segunda novela, A Noise Such as a Man Might Make, fue publicada en 2018 por Counterpath en su colección Using Electricity de libros generados por computadora. Obtuvo la mención de honor en el premio de novela digital Paula Benavides 2018 con su novela El pequeño Platero y es editor de la revista de literatura digital Taper (https://taper.badquar.to). Los restos humanos es su tercera novela. Ver miltonlaufer.com.ar. 

Novelas

  • Discronía de un instante (Remix, 2020)
  • Páramo, Pedro (Remix, 2020)
  • A Noise Such as a Man Might Make (Counterpath, 2018)
  • El pequeño platero (Mención de honor en el Premio de novela digital Paula Benavides, 2018)
  • Lagunas (2015)

 

Háblame un poco de los últimos libros que has publicado o traducido.

Quizás uno de los problemas que tiene la mayor parte de mis trabajos es que el término “publicar” quedó un poco devaluado con la masificación de Internet. Hace ya muchos años que casi todo lo que hago es, digamos, hecho público, en el sentido de que lo pongo en mi sitio: son trabajos de eso que se llama “literatura electrónica”. En este sentido, lo último que hice fue un bot de Twitter que se proponía revisar (en inglés, alemán y español) los modos en los cuales la gente hablaba de la democracia en Twitter, retuiteando definiciones que la gente daba sobre democracia. Pero anduvo unos meses y ahora Twitter lo bloqueó. No sé si alguna vez lograré que lo desbloquee. Antes había publicado un poema generativo, “Infracacofónicas”, que usa una librería que programé para evaluar similitudes sonoras en las palabras y que genera concatenaciones de palabras aliteradas, pero con el agregado de incorporar prefijos —inusuales— a las palabras que concatena; el resultado tiene un gustito a los poemas de Oliverio Girondo de La persuasión de los días o En la Masmédula.

Si la pregunta apunta a un tipo más tradicional de publicación, en 2018 publiqué una novela en USA, A Noise Such as a Man Might Make, que combina —usando una variación que hice de un algoritmo clásico—, The Road de Cormac McCarthy y The Old Man and the Sea de Hemingway, dos novelas que comparten varios rasgos estilísticos y temáticas que funcionan muy bien juntas. Lo publicó Counterpath en su serie Using Electricity, dirigida por Nick Montfort, que es la primera colección de libros generados por computadora.

¿Qué blogs, revistas electrónicas u otros sitios en internet recomendarías para descubrir a autores noveles hispanohablantes? 

Confieso que la sobreabundancia de publicaciones sobre literatura en Internet terminó agotándome; hoy en día me guío más bien por lo que me recomiendan amigues relacionados con la literatura y cosas que veo mencionadas en redes y me llaman la atención, particularmente Twitter. En cualquier caso, a veces me pasa que la novedad me llama menos que esa larga lista de autores y obras que hoy ya llamaríamos “clásicas” y que desde hace mucho tiempo trato de ir leyendo, de poco.

¿Cuáles son tus referentes en la literatura iberoamericana o latinoamericana? 

Mi llegada a la literatura hispanohablante fue bastante tardía, con la excepción de Borges, quien sin dudas —como es obvio viendo lo que hay en mi sitio— es incluso a pesar mío alguien que siempre está en el horizonte de lo que hago. Antes leía más que nada autores norteamericanos, ingleses y, una prueba es esta novela que publicó en SED, rusos.

¿Qué otros autores y autoras han tenido influencia en tu obra? 

Sin dudas, Gustavo Romano (un artista digital argentino) y Belén Gache, la pionera de la literatura digital en Argentina, me marcaron muchísimo. Fue a través de Gustavo que descubrí que podía unir mis dos mundos: el de la computación y el de las humanidades.

¿Qué nuevos escritores y nuevas escritoras hispanohablantes recomendarías?

Como mencionaba antes, estoy un poco alejado de las novedades; si me llegan es por casualidad, pero no las busco. Pero creo que las camadas con las que compartí el MFA de Escritura Creativa en New York University son, de maneras muy diversas, bastante interesantes. Ahí tenés a Rodrigo Márquez Tizano, a Ezequiel Zaidenwerg, Fernanda Trías, Raquel Abend van Dalen, Antonio Díaz Oliva, Sara Cordon, Adalber Salas, y muchas otras propuestas interesantes.

En Argentina, además de la Selección Nacional que hoy representan Samanta Schweblin, Mariana Enríquez y Gabriela Cabezón Cámara, me gustaban mucho Iosi Havilio y Félix Bruzzone. Pero hace tiempo que no leo lo nuevo que vienen haciendo. Lorena Gall tiene una primera novela, Rapaz, que promete mucho y me llegó que hay una nueva en camino; Ariana Harwicz me interesó por sus opiniones sobre algunos temas (aunque me atemoriza que se vuelva full Jordan Peterson), pero al menos la novela que leí, La débil mental, no me pareció que estuviera bien construida.

¿Qué autor o autora está subvalorado en tu país de origen?

Hay muchísimos, pero quizás una que me llama poderosamente la atención es Olga Orozco. A mí me parece una poeta de otro mundo, con un estilo oracular medio único. Parafraseando lo que Borges decía sobre Kafka, es como si su estilo estuviera fuera del tiempo. Pero lamentablemente en general sólo se la menciona por haber sido un poco la madre postiza de Pizarnik.

¿Y ahora qué autor o autora está totalmente sobrevalorado en tu país de origen?

En general me parece que cualquier autor muy valorado tiene que estar, casi por definición, sobrevalorado. No hay uno de esos “faros” que no haya producido páginas que incluso a mí me avergonzaría haber escrito, ni el mejor. Pero si tengo que dar un ejemplo, uno con el cual se me asoció mucho hace unos años porque mi novela Lagunas cambia según el lector, es Cortázar. A mí él siempre me resultó aburrido, cursi. Sin embargo, para probar por el opuesto mi punto de que las valoraciones siempre dependen de hacer una generalización sobre obras dispares, es interesante que una de las novelas breves (o cuento largo, no sé) que más me gusta sea justamente de él: El perseguidor.

¿Cuál ha sido tu peor (¿o mejor?) borrachera en una feria del libro? 

No me gustan mucho las ferias del libro, porque en general no me gustan las ferias: esas estructuras laberínticas plagas de personas siempre me perturbaron, me dan claustrofobia. Supongo que la pandemia ahora me hace extrañar un poco eso. Pero recuerdo una en Buenos Aires donde nos pasamos mucho de copas con una escritora argentina que podría haber sido genial pero se emborrachó de sí misma, que fue muy divertida; además del latrocinio ritual, hubo un momento muy gracioso donde ella hizo la cola para que Jodorowsky le firmara un libro pero ella le dio un libro cualquiera de otro autor y el tipo se puso loco. Le terminó regalando uno él mismo para firmarlo.

¿Qué serías si no fueras escritor o escritora?

Programador (que ya soy). Músico (que intenté y fallé). Pero la verdad es que desde siempre quise ser escritor (mi padre lo era) y no me imagino una vida donde fuera otra cosa.

¿Qué viene luego de Borges en tu biblioteca?

Tengo mis libros repartidos en tres países, así que ahora acá hay muy pocos y no tienen orden. En este momento al lado de Borges está Chronopoetics de Ernst Wolfang, pero en una semana podría ser otro.

¿En qué estás trabajando ahora?

Siempre tengo varios proyectos en la cabeza, en los que avanzo según pueda y me entusiasmen. En este momento justo estoy pensando en una colaboración con un artista argentino que vive en Berlín, Mario Asef, y haciendo una pieza sobre los desaparecidos en democracia en Argentina.

¿Cuál va a ser tu próxima lectura?

Hace poco terminé la autobiografía de Edward Snowden y arranqué con Los orígenes del totalitarismo de Hannah Arendt, así que por un tiempo no voy a poder leer nada, porque es súper largo… pero estaba pensando en releer 1984. Creo que se ve más o menos el hilo conductor de estas lecturas.

¡Gracias!

 

 

 

 

 

 

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