Cuatro poemas en prosa

Appleton

El callejón que da al café bohemio de intelectuales hípsters de intelectuales a la antigua de intelectuales académicos que ya no existe que ya reabrieron que da a la avenida sin gente y con muchedumbre los fines de semana donde se llena de alumnos ebrios y sobrios que van al Erberts and Gerberts que van con sed al Jimmy Johns que van con hambre al Dirty Leprechaun y al D2 donde es común ver a personas sacando sus penas contenidas depurando sus estómagos en los callejones en las afueras del Radisson en la avenida pavimentada por ahí del año mil novecientos donde caminé por primera vez para acercarme a ti sin saberlo en donde el Nipple of Knowledge el Pezón del Conocimiento figura como dios omnipotente en su contrapunto religioso ya no religioso meramente simbólico The Chapel donde las fotos de las generaciones estas y aquellas donde todos pasan los vivos y los muertos y los que aparecen en el Ariel interrumpido en el dos mil once en blanco y negro y a color y los que no llegaron y los que se transfirieron y donde las puertas se cierran por temporadas y donde los Connies tocan el piano subterráneamente se encierran a practicar la trompeta por horas nadie más sabe qué hacen ellos ni los de historia ni los de español ni los de literatura inglesa ni los de literatura hispánica ni los de literatura alemana ni los de literatura francesa ni los de filosofía ni los de bioquímica ni los de psicología ni los de neurociencia ni los de química ni los de economía ni los de ciencias políticas ni los de geología ni los de ciencias de la computación pero otros son double major y se confinan en la cueva de Platón y también van a clases del otro lado de la avenida universitaria donde atropellan alumnos y le gritan a las muchachas rubias pelirrojas y morenas y les echan piropos y donde te chiflan los que han apoyado a Mitt Romney y Trump.

Lawrence University

En toda esta bruma de gente donde nos encontramos por primera vez en el otoño antes de Halloween con hojas todavía verdes ibas caminando con ese tipo sin rasurar de aliento a mariguana bien pachecos ustedes y me sonreíste por una fracción de segundo en donde lo único que vi fue tu piercing color diamante sensual del lado izquierdo de tu nariz abarcando varios de los poros milimétricos de tu piel y figuraba excelente de perfil y lo mordí tiempo después cuando fuimos al picnic enfrente del Nipple of Knowledge el Pezón del Conocimiento para ver las estrellas el Cinturón de Orión la Osa Menor la Osa Mayor Tauro y quién sabe cuántas constelaciones más que no encontramos por la luz la contaminación el plomo suspendido en el aire las partículas que no sabíamos que existían porque no habíamos tomado la secuencia de química ciento quince y ciento dieciséis cuando éramos Lab Partners lloraste y yo era tu peor Lab Partner pero nos sacamos una A y una B no recuerdo quién se sacó qué y fuimos felices por unos meses antes de que toda la historia se complicara cuando ese otro alumno senior estuvo contigo ahí bajo tus lucecitas de navidad que parecían compradas en tianguis mexicano con tus pósteres de astronomía y de la galaxia Andrómeda del National Geographic mientras yo estaba del otro lado de la avenida con la muchacha esta vestida de Caperucita Roja o de Blanca Nieves en una noche de Halloween donde ni tú ni yo la pasamos juntos por llevar tres días oficialmente porque necesitabas tu espacio y tiempo después el subconsciente traiciona uno deja pasar de largo se hace de la vista gorda pero la memoria no olvida y las fiestas y todo lo demás lo divertido lo pesado las clases llegaron vivimos juntos al pie de la avenida todo bien fuimos a muchos lados ruinas mayas templos aztecas cascadas ciudades lagos rascacielos partidos pero un día las cosas se complicaron porque la chica que andaba vestida de Caperucita Roja o de Blanca Nieves en ese Halloween extrañamente necesitó verme más a menudo todos los días y me causó sensación de acosamiento me hostigó y la eliminé del Facebook y del Twitter y del Instagram y del Snapchat mientras tú dormías en la época de exámenes finales en tu cuarto al pie de la avenida donde se escuchaban las motos Harley en el desfile del día de los que fueron a la guerra pero era de noche y tú seguías durmiendo.

Plantz Hall

Me llegó un iMessage a las tres y seis de la madrugada de reclamos de la chica que tiempo después nombré Caperucita Roja y me dijo que todos se iban a enterar de nuestra relación y no hubo más remedio que esperar a que amaneciera y terminar mi presentación de Power Point de cincuenta y seis diapositivas para el proyecto final de geoquímica cuando estudiaba ciencias de la tierra geología para ser más exacto cuando quería ser geólogo arqueólogo y ni modo ya qué te hablé de frente ese día a las seis cincuenta y cinco de la mañana cuando te levantaste para ir a tu clase de estadística ciento uno pero no de todas sólo de una y sabía que ahí nos íbamos a acercar más por contarnos la verdad pero tú no tenías verdades escondidas y yo sí o al menos eso fue lo que me dijiste entonces pues me fui presenté el proyecto y expliqué el análisis del difractómetro de rayos equis de la cerámica de los Tiahuanacos y de San Pedro de Atacama y tú no fuiste a verme no quisiste pero sí sacaste mis cosas de tu cuarto y las dejaste al pie de la puerta me dijiste que pasara por ellas después de mi presentación y jamás volví a pasar una noche viendo tus pósteres de astronomía ni tus luces de navidad ni mucho menos abrazándote y oliéndote el cabello mientras te abrazaba de cucharita en la cama que eran las cosas que más disfrutaba pero la historia no acaba porque el principio del fin comenzó cuando estábamos escuchando a Café Tacvba en Pandora en el iPhone 4S que tiempo después perdí en la avenida universitaria en un restaurante italiano “ay amor divino pronto tienes que volver” y la nota alargada de la trompeta al terminarse la canción pero no volviste bueno sí regresaste pero ya no me hablaste y ese día caminaste al final del pasillo en el tercer piso de Plantz Hall estabas por irte a África medio año y te despediste de mí nos dimos un beso efímero esa fue la última vez que nuestros labios se rozaron fue el violento principio de nuestra nueva era como seniors.

Febrero en Indiana University

Las horas muertas del tiempo extinto de los minutos detenidos del clima ártico por los menos cuatro grados centígrados de la cámara del iPhone 8 congelada del lente de la cámara del iPhone 8 congelado del lente de la cámara del iPhone 8 enfocando un reloj rojo de unos dos metros y medio de altura que se captura en la imagen digital un invierno que no termina de llegar que se perdió en la inexistencia invernal del sur del Medio Oeste este invierno estancado en la transición del otoño-invierno esta estación oscilante en el equinoccio del veintiuno de diciembre de dos mil diecinueve invierno dónde estás necesito que me congeles y me traicionas te has ido y hemos sido culpables de tu abandono te has marchado y te has quedado en la zona gris en la zona que no es ni del otoño ni tuya y con ese congelamiento me has arrastrado a la incertidumbre del sinsentido invierno me has arrastrado a sentir vacíos de pesos interestelares y el tiempo inclemente ya no es inclemente solo es tiempo segundos sinsentido horas repetidas días ocres semanas intrascendentes meses sinsabor años irrelevantes lustros irreconocibles décadas en el olvido siglos perdidos en los archivos milenios de involución periodos sin respuesta eras geoquímicas explosiones estelares de orígenes con millones de destinos inciertos y este tiempo ya solo es azotado por el abandono de estas horas el ciclo de las clases de español el ciclo del calor en el invierno la gramática explicada en diapositivas de presentaciones de Power Point las maravillosas y soñolientas almas de los alumnos de español de las ocho de la mañana de los alumnos de las nueve y cinco de la mañana la lluvia febrerina la mente imaginando geografías lejanas Ámsterdam Roma Ciudad de México Tokio París Nueva York Toronto Sídney Melbourne Londres la mente pidiendo café café café cafezinho cafezinho cafezino intentos de escribir dominados por la escritura académica por ensayos sobre  Valeria Luiselli sobre Carlos Fuentes sobre Omar Cabezas sobre Franz Kafka sobre Miguel de Cervantes sobre Roberto Bolaño sobre Camilo José Cela más intentos de escribir dominados por el surrealismo onírico por el cero control de los sueños por todo el control de los sueños por las pesadillas interminables hasta mis veintiocho y las lenguas los idiomas los idiomas los idiomas el camino de las lenguas en el Medio Oeste para después salir del Medio Oeste del Midwest del Midwest del Midwest me llamo Olli me llamo Ollinzinho me llamo Olleen me llamo mexicain el camino del inglés para después salir a todos los lugares de los cinco continentes el camino del francés para reencontrarme con Pau y con mi anacrónico ser adolescente millennial de catorce años el camino del portugués para hablar con la gente brasileña y portuguesa cuando sea que visite sus geografías el camino del español desde mil novecientos noventa y uno los intentos de reflexión en cuaderno o lo que sea que esto represente y que terminan en el Instagram letras letras letras y más letras hacinadas nieve que no llega nieve que casi llega por equivocación nieve que llega no queriendo llegar nieve que llega tímidamente invierno que me abandona en la crueldad de la escritura académica árboles pelones ardillas que me sonríen ardillas que comen bellotas y que posan para la cámara ardillas que posan para las historias del Instagram #squirrelsofinstagram más café más café más café cafezinho cafezinho cafezinho conversaciones de literatura y no literatura en bares en aulas en casas en parques en estacionamientos en autobuses…

 

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