Consomé de León

Antonio León es un poeta nacido en Ensenada, Baja California. Reside en Mexicali desde 2014, donde se desarrolla como guionista y conductor para televisión y radio universitarios. Es editor de poesía en la revista El Septentrión y colaborador esporádico de noisey\vice, ha sido columnista del semanario Es lo cotidiano y actualmente desmenuza sus fijaciones en el blog Muerte por videoclip. Es autor de los libros Caricia del velocímetro, Busque caballos negros en otra parte(pinosalados) y : ríos, dentro de la colección Ojo de Agua, editada por CETYS Universidad . En 2016 fue el ganador del Premio estatal de literatura (poesía) en Baja California con el libro El Impala rojo. En 2018 fue becario del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico en la categoría Creadores con trayectoria.

¿Cómo nace la idea de este libro? O ¿Cómo se fue formando?

Durante el 2017 fui de gira a varios estados de la república presentando dos libros que salieron de manera simultánea: El impala rojo y : ríos. La cosa de ir y venir leyendo los mismos poemas me aburrió un poco y, cuando me aburro, me pongo especialmente creativo. Varios de ellos los escribí en estas vueltas y dos o tres aparecieron en revistas electrónicas o en suplementos culturales. Si me invitaban a mesas de lectura en festivales, leía estos poemas en lugar de los que aparecen en dichos libros; lo de incluirlos en un solo volumen, sin otro hilo conductor que el del desparpajo que cultivo con fruición, fue natural.

Surgen algunos poemas conscientes de serlo, o sea, el poema autoconsciente, metapoema, esos términos, por decirlo así, ¿crees que es la poesía que sigue? O ¿Cómo suceden, desde tu experiencia, estos poemas cuando los escribes?

Yo no hago nada nuevo: acudo al humor en mi escritura, pero en el renacimiento se hacía y con mucho más virtuosismo. Lo de la metaescritura se lo dejo a perros hermosos como Vila-Matas o Perec. Me gusta burlarme de todo y los poetas damos material. Prefiero a un poeta burlándose del gremio que a otro facturador de trenes del mame, porque luego llega una horda de narradores a querer hacernos bullying y eso sí que no. Se comportan como si no existiera, por ejemplo, Volpi. Pinches mamones que a veces no pueden narrar ni una paja. Lo de poeta de la experiencia tampoco, mejor perro.

Tu poemario tiene tintes de ironía y sarcasmo, ¿lo crees necesario en la poesía? ¿Cómo acercarse al texto, al momento de la escritura desde este sentir?

No lo creo necesario pero allí está siempre ¿quieres ejemplos? El cine mexicano es absurdo cuando quiere darnos historias de la vida real, cuando nos brinda la visión de creadores viejolesbianos y más aún cuando da por hecho que todos somos blancos habitantes de multifamiliares de lujo. La jornada laboral es absurda, la educación pública es una simulación, los sistemas de salud y las organizaciones contra el aborto o a favor de la familia original. El arte conceptual y los críticos de arte están de risa loca, también el turismo en México es un despropósito. ¿Ya viste cómo estamos llevando lo concerniente al coronavirus? Te lo juro, todo es absurdo, yo quisiera escribir un libro acerca de los bellos acantilados de mi municipio, o acerca de lo mucho que me conmuevo con los postres, pero todo está de locos y no me da chance de ponerme serio.

Pregunto lo anterior porque parece que al decir poesía o poemas se piensa en la misma figura seria, que solo habla de las emociones como algo ceremonioso. Pero claro que hay más en la poesía, claro que la poesía abarca todo el espectro del ser humano, ¿no?

Al decir poesía pienso en los libros de editoriales que no puedo comprar porque son caros y dios me hizo pobre pero exigente. Al decir poesía pienso en mis sobrinos jugando en el patio con unas crayolas enormes. Al decir poesía pienso en Creeley, Carson o Lorca. Rara vez pienso en una cosa seria.

¿Cómo nace tu poesía? ¿Cómo escribes? ¿Qué es ser poeta para Antonio León?

Mi poesía nace de recrear mis fantasías más dudosas, por eso es nostálgica como un fin de semana que fue lindo pero está a punto de terminar. Hace algunos días catalogaron lo mío como Sad boy camp, el creador del rubro fue mi amigo Jesús De la Garza, un brillante poeta regio. Los poetas somos unos bufones, y los bufones siempre chillan durísimo. Pienso en Phillip Seymour Hoffman o Robin Williams. Un poeta es un heroico perdedor existencial.

¿Es más necesario escribir poesía o leerla o ambas? Pienso en Lautréamont que decía que la poesía debe ser hecha por todos.

En el V de los Cantos de Maldoror hay un texto copiado literalmente de una crónica de sucesos publicada en el periódico francés Le Figaro en 1868. Claro está que pensaba que todos debían escribir y que era mejor hacerlo obviando dar los créditos correspondientes. El periodista a quien hizo la copia murió sin saber que había pasado a la historia literaria a través de un plagio incrustado en uno los máximos referentes de la poesía contemporánea. Yo una vez calqué una entrada de Wikipedia en uno de mis poemas acerca de la maravillosa actriz Tura Satana, espero no me demanden.

¿Qué hay en tu playlist para escribir?

Pura joya imperecedera: PJ Harvey, Los Apson, Los Freddys, The Sundays, Nick Drake y Mazzy Star. A últimas fechas escucho excesivamente al cantante catalán Ferran Palau porque su nuevo disco es precioso y me hace creer de nuevo en los conceptos canción y monogamia. Si alguien va a Cataluña cuando pase la contingencia sanitaria, dígale que lo amo.

Acabas de publicar el libro «Consomé de piraña», háblanos de este material.

Es una colección de salidas en bandera y escapes neuronales en verso libre, yo digo que es divertido pero ya me sacaron del closet nostálgico y así son estos trances de autoconocimiento. Digamos que bailando con lágrimas en los ojos, como diría ultravox. también aplica Perreando por fuera, llorando por dentro. Son poemas escritos con ligereza barroca, si es que eso existe. Es un libro que se deja atrapar a pesar de sus dientitos.

Tu top 10 de libros y de series y de películas. Libros a los que siempre regresas.

  • Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca.
  • Pedazos, de Robert Creeley.
  • Paterson, William Carlos Williams.
  • La belleza del marido, Anne Carson.
  • Charlas breves, Anne Carson.
  • El tomo verde de poesía de Salvador Novo del FCE.
  • Navegación en Yoremito, de Abigael Bohórquez.
  • El gran ratón dorado, el gran ratón de lilas, Marosa Di Giorgio.
  • Pequeño mundo ilustrado, María Negroni.
  • Manca, de Juana Adcock.

Puse en la mesa los libros de poesía, porque veo puras películas horrendas de Isela Vega y Meche Carreño, ni hablar de las series: tengo un gusto lamentable para la televisión, a menos que les haga un listado de mis episodios favoritos de America´s Next Top Model.

¿Qué debe tener un texto para que sea un poema? Y si respondes que poesía, ¿qué debe tener un poema para ser poesía?

Debe tener búfalos, ginebra, incendios, hemorragias, ganas de ser la versión equina de un dragón de plata.

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