Belleza de cannabis

Cannabis copy

La planta cannabis sativa es bien conocida gracias a dos de sus derivados más populares, aunque no legales en todas partes: la marihuana y el hachís.

El uso de estos sicotrópicos con fines recreativos ha proporcionado jugosa materia de discusión en los medios desde que algunos estados como Colorado, Washington y Oregón legalizaran la comercialización de la marihuana. En otros, como Montana y Nuevo México, se permite su venta, pero sólo con fines terapéuticos. Pero como Nuevo México tiene frontera con Colorado… En fin.

Hoy voy a referirme al aceite de cáñamo, que, aunque también se obtiene de la planta cannabis, sólo cuenta con un nivel insignificante del cannabinoide THC, el principal ingrediente psicoactivo de la marihuana, y por lo tanto, no produce efectos estupefacientes. Su uso está permitido en todos los estados de la Unión.

El aceite de cáñamo es rico en ácidos grasos como omega-3 y omega-6 y en general se le considera un producto beneficioso para el organismo. Fueron precisamente sus propiedades curativas las que atrajeron la atención de Kristel McKanna y Montserrat Oyanedel, dos jóvenes chilenas radicadas en Taos, que lo han usado como base para empezar un negocio de productos de belleza.

Cómo nace un negocio en Taos

Montse Oyanedel había estado buscando trabajo en su campo profesional (es ingeniera química) pero no lo encontraba. En Taos, realmente, no hay muchas oportunidades para los graduados de esta especialidad. La búsqueda se convirtió en algo frustrante, pero ella no quería mudarse a una ciudad más grande. Taos, como ya saben mis lectores, tiene su encanto montañesco, y una vez que lo pruebas, resulta difícil renunciar a él. Es adictivo, vaya.

De modo que “la Montse,” como la llaman sus amigos taoseños, decidió comenzar su propio negocio sin moverse de aquí. Desde joven le habían llamado la atención las cremas hidratantes y los sueros y todo lo que tuviera que ver con el cuidado del cutis. Empezó a investigar productos e ingredientes y compartió sus experiencias con su amiga y compatriota Kristel McKanna.

Después de una larga conversación, decidieron crear una línea de productos de belleza.

—El mercado de cremas faciales y, en general, de productos para la piel es muy competitivo —me cuenta Montse—. Sin embargo, se nos ocurrió una idea feliz: usar el aceite de cáñamo como ingrediente principal, no sólo por la popularidad de la planta cannabis, sino también por los efectos positivos que este aceite produce en la piel, pues disminuye las arrugas y combate la sequedad.

Sequedad, por supuesto, que en el desierto nuevo mexicano se deja sentir con todo el peso de las Montañas Rocosas. Mantenerse hidratado por dentro y por fuera es esencial en esta zona.

El nombre de la compañía lo tomaron, naturalmente, de la tan famosa cannabis.

—Y nuestros productos son todos orgánicos y naturales —agrega McKanna—así que el nombre Nabis Natural nos viene como anillo al dedo.

¿Y qué hay dentro del suero?

En estos momentos su producto principal es un suero, pero hay dos cremas en preparación.

El suero contiene, entre otros ingredientes, ácido hialurónico, que contribuye a reparar y proteger la piel, hidrosol de rosa, que le proporciona al producto una fragancia suave y delicada, extracto de gingko, rico en antioxidantes y que cuenta además con propiedades anti inflamatorias, vitaminas E y B3 y aceite de toronja.

Expandiendo el negocio

El negocio empezó como algo estrictamente local, pero hoy día el producto se distribuye en Santa Fe y Albuquerque. ¡Y quizás muy pronto en Miami!

Aquí en Taos, el suero se puede comprar en varios establecimientos, entre ellos la tienda Ennui, situada en la misma plaza. La Montse, por cierto, es una de las co-dueñas del establecimiento. Y además es profesora en el Centro de Enseñanza para Adultos de Taos. Supongo que en mi próxima entrevista le preguntaré dónde encuentra el tiempo para hacer todo lo que hace.

Una pregunta que le hacen a la Montse con frecuencia es si por casualidad los que usen el producto se ponen “high.” La respuesta es que no, por el asuntillo que mencioné sobre el bajo porciento de THC, pero no se preocupen. Las chicas (y los chicos) que lo usen, se pondrán por los cielos cuando vean lo suave y bien hidratadita que les luce la piel.

Para saber más de Nabis Natural y de sus creadoras, visiten su sitio en la red http://www.nabisnaturals.com.

© 2015, Teresa Dovalpage. All rights reserved.

Compartir
Artículo anteriorLas reglas de la supervivencia
Artículo siguienteLa (re)invención de Cuba
Teresa Dovalpage

Teresa Dovalpage

Teresa Dovalpage nació en La Habana en 1966 y ahora vive en Taos, Nuevo México. Tiene un doctorado en literatura y es profesora universitaria. Ha publicado cinco novelas entre las que se encuentran Muerte de un murciano en La Habana (Anagrama, 2006; finalista del premio Herralde), A Girl like Che Guevara (Soho Press, 2004) y El difunto Fidel, premio Rincón de la Victoria (Renacimiento, 2011) así como varias colecciones de cuentos. The Astral Plane, Stories of Cuba, the Southwest and Beyond es su último libro, publicado por University of New Orleans Press en 2012.