Amenaza infernal contra los inmigrantes

por Eduardo González Viaña

Durante octubre, la facción republicana de la Cámara de Representantes paralizó el estado norteamericano durante dos semanas.

Si aquello hubiera durado un día más, la economía del mundo habría sufrido un cataclismo. La crisis había vuelto a los niveles en que se inició y no habría habido manera de frenarla.

Una nueva medida aprobada por el Comité Judicial de la Cámara de Representantes- que dominan los extremistas republicanos del Tea Party- podría convertir la vida en un infierno para los millones de inmigrantes indocumentados que viven en ese país.

Se trata de la llamada Acta SAFE. Si pasa del Comité al pleno de la Cámara y es aprobada-lo cual puede ocurrir en estos días-transformará al indocumentado en un criminal. Ya no se tratará de una simple violación de la ley, sino de un crimen cuyo castigo será meses o años en una prisión norteamericana.

La medida significa una seria amenaza contra los derechos de toda la comunidad inmigrante y una cuantiosa exacción a los contribuyentes de este país con cuyos impuestos se debe pagar a las empresas privadas que alquilan inmensos hoteles infernales para servir de prisiones.

SAFE autoriza reforzar la ley de inmigración y permitir la detención indefinida al mismo tiempo que criminalizar el simple acto de asociarse con alguien que es indocumentado. De esa forma, también serían considerados como criminales los médicos que ofrecen servicios gratuitos a los inmigrantes, los maestros que les enseñan inglés, las parroquias que los ayudan o los sacerdotes que les ofrecen la comunión y algunas esperanzas.

Al autorizar a la policía local para efectuar detenciones en masa, no tan sólo serán perseguidos o apresados quienes no tienen documentos sino también aquellos cuyo perfil racial los hace sospechosos.

El estado de Arizona tiene una ley similar. Ahora se trata de arizonificar todo el país.

Mientras duró la paralización del estado, los republicanos habían secuestrado el presupuesto y alegaban que lo hacían para impedir la puesta en acción de la ley que ofrece servicios de salud para todos.

Resulta increíble que en el país más poderoso del planeta, millones de habitantes no tengan acceso a esos servicios y que la mayor parte de ellos se muera por no tener dinero para atenderse.

Sin embargo, los republicanos califican cualquier seguro de salud procedente del estado como una medida socialista. Cuando se les informa que medidas similares o mayores existe en España, Inglaterra, Francia, en toda la Europa, señalan que esos países también han sido contaminados por el socialismo. A lo mejor, lo creen.

Sí; creo que lo creen porque-cada vez que hablan- sus líderes muestran una clamorosa ignorancia. Para Sara Palin, por ejemplo, “Corea del Norte en la que está al sur, y ellos son nuestros aliados, ¿no?”. Para él “latino” Marco Rubio, futuro candidato a la presidencia, “Estamos en el año 2012. Por lo tanto, el universo tiene 2012 años de existencia.”

Lo mejor es pensar que lo hacen por ignorancia. Hay, sin embargo, un inmenso negocio cocinándose detrás del Acta SAFE. Las empresas privadas carcelarias como el grupo GEO se están expandiendo por el país, son un Guantánamo dentro del mapa, proveen condiciones brutales de vida y son las preferidas para encarcelar inmigrantes. Si el acta es aprobada, ganarán billones.

Las encuestas muestran que una gran mayoría de los ciudadanos están a favor de una reforma migratoria que permita un mejor camino hacia la ciudadanía. Los republicanos del Tea Party- con su racismo y su desdén por la salud del prójimo -se esmeran en mostrar que al final del camino, la diferencia entre s capitalismo y socialismo es solamente la que separa al egoísmo de la solidaridad en la comunidad humana.