
ENSAYOS -PERFILES- CRÓNICA-ENTREVISTAS
Mientras yo dudaba, la maldita máquina se puso a escribir
A las tres de la madrugada me paré de la cama, me acomodé en la silla del escritorio frente al monitor y, con solo oprimir

A las tres de la madrugada me paré de la cama, me acomodé en la silla del escritorio frente al monitor y, con solo oprimir