Volver a clonar en la ciudad de la furia

En la ciudad de la furia no está entre las canciones que más me gustan de Soda Stereo. De hecho, ni siquiera la incluí en mi lista de Soda. Mis objeciones con la canción son narrativas: siempre he tenido problemas para ubicar a este hombre alado que prefiere la noche y que nadie sabe de él, pero es parte de todos. ¿Un Ícaro moderno, una alegoría a los vuelos de la muerte en la dictadura argentina, un despechado, una Persiana americana con mayores pretensiones? Al final, no encuentro en esa oscuridad algo que me una a En la ciudad de la furia.

 

En la versión de En la ciudad de la furia de Comfort y música para volar, el MTV Unplugged de Soda, la banda se hace acompañar por Andrea Echeverri, que en esos años estaba viviendo un gran momento con Aterciopelados. Pero En la ciudad de la furia del Unplugged es una canción más enigmática y sobre todo mucho más lenta, tanto que creo limitó las posibilidades de Echeverri, tan cómoda con el fraseo vertiginoso y atropellado pero de dicción perfecta, marca de fábrica de sus temas más populares con Aterciopelados.

Luego de unos años de hiato, Aterciopelados entregó en 2016 un disco en vivo, y en 2018, un álbum en estudio de material nuevo. A finales del 2019, Echeverri decidió que ya era tiempo de volver a la ciudad de la furia. El clon de los Aterciopelados recupera el ritmo que le permite a Echeverri fluir como más le gusta; se le escucha cómoda, y los arreglos suenan actuales, actualizados, sin dejar de rendirle culto a la original. Echeverri hasta le da ciertos toques a la letra y ahora, para mayores complicaciones de oyentes como yo, el hombre alado también tiene conciencia ecológica.

Luis A. Ordoñez

Luis Alejandro Ordóñez es venezolano y reside en Estados Unidos desde 2008. De profesión politólogo, en Estados Unidos se ha desempeñado como editor, redactor de medios, corrector de estilo, traductor y profesor de español, además de a su carrera literaria. En 2015 publicó el libro de relatos Play y en 2014 ganó el II premio literario en español de la Universidad NorthEastern por el cuento Doble negación. Con Bibliotecario ganó el Concurso de Microrrelatos Severo Ochoa de la biblioteca del Instituto Cervantes de Chicago, y fue finalista del I Concurso de Microrrelatos para Twitter @1cmct gracias al texto Turno. Su micronovela experimental Gatubellísima ha sido reseñada en diversas oportunidades como pionera de la narración vía Twitter y redes sociales.

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