TereLLamaEntre mis experiencias favoritas durante el verano pasado estuvo la de participar en una aventura de senderismo, que incluyó almuerzo con unos compañeros muy especiales —de cuatro patas.

Take a Llama to Lunch (Lleva una Llama a Almorzar) es una de las excursiones que ofrece Wild Earth Llama Adventures, una compañía que lleva veinte años haciendo senderismo con llamas en Nuevo México. La mayoría de estas excursiones tienen lugar en lugares como el Pico Wheeler, la sección de Columbine Hondo, el Pico Latir y la Garganta del Río Grande.

“Conocemos muy bien la zona,” dice Stuart Wilde, que es, además del director de la compañía, un excelente naturalista y expertísimo guía, “y esto nos permite crear experiencias personalizadas para cualquier edad o condición física. Además, procuramos mantener los grupos pequeños para asegurar una aventura de alta calidad para todos.”

El conocimiento de la ecología local y de la historia natural y regional hace que las aventuras de senderismo organizadas por Wild Earth Llama Adventures resulten no sólo divertidas, sino también profundamente educativas.

Nuestro viaje comenzó a las 10:30 de la mañana en Columbine Campgrounds, donde nos reunimos los participantes en la excursión con Stuart y las llamas. Lo primero era conseguir que nuestros futuros compañeros de viaje se sintieran cómodos con la presencia humana. Nada mejor que ofrecerles algo de comer, una mezcla de granos que las llamas, nada tímidas, se apresuraban a engullir directamente de nuestras manos.

Wilde nos explicó que todas las llamas eran machos (¡pero no, no se llaman “llamos”!) pues las hembras son menos dadas a participar en excursiones como éstas. “Se quedan en el establo cuidando de sus crías,” comentó.

Ya roto el hielo, cada uno de los participantes escogió una llama como su acompañante personal. Me avergüenza confesar que preferí compartir una con mi marido, pues no estaba segura de poder controlar al animalejo suponiendo que éste decidiera tomar las riendas de la excursión. Mis temores fueron infundados, pues nuestra llama, Apollo, resultó tener un temperamento apacible.

Emprendimos el viaje con las mochilas y las provisiones a lomo de las llamas. Por el camino Wilde nos fue mostrando plantas medicinales, variedades de pinos y detalles interesantes, aunque no siempre tranquilizadores, como la huella de las zarpas de un oso en un árbol.  Sin embargo, no hay de qué preocuparse. Wilde sabe perfectamente a dónde lleva a sus clientes y la compañía tiene un record de seguridad impecable.

Después de dos horas de camino llegamos a un claro del bosque y nos sentamos a comer. ¡Todo un banquete! Había ensaladas frescas, jamón, queso, pan y distintos tipos de frutas. Cerca había un arroyuelo en el que las llamas bebieron y los excursionistas nos remojamos rostros y manos. Wilde nos enseñó un método muy práctico para refrescarse, sumergiendo la gorra en el agua fría y poniéndosela después, aún empapada, en la cabeza.

Al regreso pasamos por una antigua mina de oro donde todavía quedaban huellas del mineral en las vetas de las paredes. Qué lástima que no hubiera lingotes por el suelo… Regresamos al punto de partida y nos despedimos de Apollo y el resto de las llamas, prometiéndoles vernos pronto.

“Esperamos que el compartir experiencias en el desierto ayude a las personas a fomentar un sentido de responsabilidad y promueva un mundo más seguro y saludable para los nietos de nuestros hijos,” dice Wilde.

Lleva una Llama a Almorzar ha sido declarado como el mejor Tour de Taos por TripAdvisor.com y también se encuentra entre los Diez Mejores Tours en Estados Unidos.

Para saber más de la compañía o reservar una excursión, visite su sitio en la red

http://www.llamaadventures.com

llame al 1 800 758 Lama (5262)

o escriba a [email protected]

© 2014, Teresa Dovalpage. All rights reserved.

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Teresa Dovalpage nació en La Habana en 1966 y ahora vive en Taos, Nuevo México. Tiene un doctorado en literatura y es profesora universitaria. Ha publicado cinco novelas entre las que se encuentran Muerte de un murciano en La Habana (Anagrama, 2006; finalista del premio Herralde), A Girl like Che Guevara (Soho Press, 2004) y El difunto Fidel, premio Rincón de la Victoria (Renacimiento, 2011) así como varias colecciones de cuentos. The Astral Plane, Stories of Cuba, the Southwest and Beyond es su último libro, publicado por University of New Orleans Press en 2012.