La mano de dios

Justicia divina

Con un puño en alto emulando a líderes nazis, y al grito alcoholizado de “Que venga el principito, que le daremos batalla”, aquel año entrábamos

Justicia divina

Con un puño en alto emulando a líderes nazis, y al grito alcoholizado de “Que venga el principito, que le daremos batalla”, aquel año entrábamos