Quienes manejan el arte de las musas

Los personajes que os presento en esta ocasión, acompañados de una flauta, armónica o saxofón, nos interpretan sus creaciones musicales tan absortos en los sonidos que emiten sus instrumentos que parece entran en éxtasis. ¿Qué tiene la música que a todos nos hace levantar los pies del suelo, flotar, liberar la mente…? Sin duda, la música es el medio de expresión más completo y eficaz, el único lenguaje universal, pues su sistema básico es común a todas las civilizaciones, y los músicos, rompedores del anárquico silencio, tienen el don de manejar este lenguaje. Lo dirigen y lo ordenan de forma que cuando lo escuchamos, sus sonidos atraviesan nuestra piel invadiéndonos el alma. A la par que nos hace vibrar a quienes lo escuchamos, gracias a las posibilidades descriptivas o imitativas que ofrece, proporciona al artista una correspondencia con el universo.

Intentar reproducir con la aplicación de diferentes notas musicales los sonidos de la naturaleza, es una de las principales motivaciones de los creadores, pero no es ésta la única finalidad. La música acompaña a la expresión oral, (nos facilita la comprensión de las palabras e incluso ahondar en sus matices y es habitual incluir la música en los ritos, ceremonias de carácter religioso o profano), y es casi imprescindible en la expresión corporal. Se dice incluso, que la música amansa a las fieras…

Para estos domadores del ritmo y la armonía, exorcistas de melodías que son capaces de conmovernos, creadores e intérpretes, maestros en el arte de dialogar con las musas, creo debemos nuestra mayor gratitud. Pues gracias a sus composiciones e interpretaciones hemos crecido desde la cuna haciéndonos más humanos, sublimándonos, trasladándonos al Olimpo habitando el mundo de los dioses.