P.T. Barnum el promotor más grande sobre la tierra

barnum2Mujeres de cuello jirafa, sirenas momificadas, osos bailarines, leones come hombres, estas fueron algunas de las atracciones que P.T Barnum promocionaba en sus espectáculos itinerantes, museos, y finalmente en el circo asociado con James Bailey.

En el museo del circo Ringling en Sarasota existe un cronograma de la historia del circo donde aparece P.T. Barnum como hombre clave en el desarrollo de la promoción e invención de estos espectáculos.

Phineas Taylor Barnum empezó creando originales embustes que promocionaba como grandes hazañas y rarezas en el mundo del espectáculo. Estas falsedades deliberadas que fabricaba y hacia pasar como verdad, eran la comidilla de los espectadores que atraídos como moscas al pastel, atendían estas presentaciones.

En sus inicios, P. T. Barnum alcanzó popularidad creando un museo en Nueva York donde exhibió un hombre diminuto que llamó el general Pulgarcito. También tenía en exposición una sirena que era una figura momificada o algo que semejaba una sirena mitad mamífera-mitad criatura marina a la cual llamó la sirena de Fiji.

P.T. Barnum era un fanático de la verbosidad. Se entretenía escribiendo párrafos que incluía en las litografías anunciando las atracciones que inventaba. En una exhibición donde presentó una figura como la bella durmiente escribió:

“La bella durmiente: Una figura mecánica de una joven de tamaño natural de increíble sentimiento en elegante reposo somnífero. Su pecho y órganos respiratorios están en salud aparente y vigor, respirando precisamente como si estuviera viva. Tan cerca a la vida es esta figura automática, que miles de espectadores creen que esta en realidad esta viva-solo durmiendo-y a tientas se dan cuenta que es una representación mecánica de una mujer de tamaño natural en reposo. “

Amante de los superlativos, añadía a sus textos un valor único y en su tiempo, se convirtió en un experto para los encabezados. Cuando se unió con James Bailey para crear el circo Barnum & Bailey, él estuvo a cargo de la promoción publicitaria.

Aun después de su muerte en 1891 y la de James Bailey en 1907, su influencia en el marketing del espectáculo circense fue apreciada cuando los hermanos Ringling compraron el legado que el circo de Barnum & Bailey dejó.

En algunos de las litografías que el museo del circo Ringling posee en su colección, todavía aparecen los encabezados que P. T. Barnum creó:

“Barnum & Bailey presenta : Un estupendo nuevo congreso de increíble rasgos del mundo incluyendo: Mujeres de cuello jirafa de Burma. La mas impresionante atracción educacional que el mundo haya visto.” Se lee en una litografía de mujeres con cuellos larguísimos envueltos en collares de cuentas.

En otra litografía representando un innumerable numero de caballos se anuncia: “El mas grande y magnifico show nunca visto, que incluye 85 caballos de pura sangre entrenados en la escuela europea de la famosa academia imperial española en Viena.” Y junto al retrato del entonces popular domador Clyde Beatty “uno de los mas grandiosos entrenadores de animales salvajes de todos los tiempos, en un único combate con una sola mano con leones come hombres y tigres de bengala reales.”

Entre las litografías de atracciones exóticas en la colección Ringling también se encuentra una dedicada a la: “India Oriental ilustrada en series de vistas de vida del hogar del este y ocupaciones reveladas a los ojos cristianos en grupos vivientes de gente extraña y curiosa, escenas vividas de nativos genuinos de la India y Ceylon.

Y en una rarísima ilustración litográfica de pájaros y reptiles exóticos esta inscrito: “Extraños, tremendos y curiosos anfibios, maravillas del rio y el océano exhibidos en enormes fuentes portables y tanques de juego. Bella, interesante exhibición conteniendo pájaros de bello plumaje traídos desde remotas tierras y climas.”

P.T. Barnum dijo que cada dólar invertido en publicidad se multiplicaba diez veces en ganancias. Decía que había que ofrecer una fecha limite al anunciar los espectáculos cuando el show estaba abierto mientras habían espectadores que pagaban la entrada. Usaba visuales dramáticas, como un hipopótamo rugiendo y echando agua, no solo un hipopótamo.

P.T. Barnum fue un gran promotor de circo, pero también fue un genial promotor de leyendas y rumores que lo ayudaron a congregar miles de personas en sus producciones.