Novela de Jhumpa Lahiri – La hondonada

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Los extranjeros

De padres bengalíes, Jhumpa Lahiri nació en Londres en 1967, se crio en Rhode Island, y vivió por muchos años junto a su esposo, Alberto Vourvoulias-Bush, un periodista guatemalteco director de La Prensa, el diario más importante de habla hispana de Nueva York, en el mismo barrio de Brooklyn en el que residen Paul Auster y John Turturro. Pero desde hace un tiempo decidió mudarse a Roma, tras considerar “tanto mi marido como yo que sería bueno para nuestros hijos sentirse extranjeros. Ser distinto te hace mejor persona, más abierto, más considerado…”.

Lahiri cuenta ya con tres novelas, El buen nombre (2003), Tierra desacostumbrada (2008, que vendió solo en Estados Unidos más de 700.000 ejemplares) y La hondonada (2013). Pero su debut en las letras tuvo lugar en 1998 con el libro de cuentos Intérprete de emociones, con el que obtuvo el Premio Pulitzer a los 32 años, una de las distinciones de mayor jerarquía dentro de las letras estadounidenses. En todos estos libros, algunos temas que parten de su pasado familiar parecen obsesionarla: sus raíces indias, la emigración y los viajes, el arduo camino que lleva de una cultura a otra, la adaptación y la inserción en medios sociales diametralmente distantes. Ella misma, en un reciente reportaje que le realizara la periodista Nuria Barrios, lo sintetiza de la mejor manera a la hora de definir a sus personajes, sosteniendo que todos ellos “navegan en la tensión entre pertenecer y no pertenecer”.

La hondonada narra la historia de dos hermanos nacidos en Calcuta, Udayan y Subhash. Nacidos poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial, llegan a los veinte años a fines de los 60, cuando en India se viven momentos de extrema tensión política. En su barrio hay, precisamente, una hondonada que en la temporada de lluvias se anega, transformándose en una laguna; sus dos orillas funcionarán a modo de metáfora sorda, constante, del mundo que les tocará vivir. Los hermanos tomarán caminos muy diferentes: mientras Udayan se sumerge en la militancia y se integra a uno de los partidos comunistas de inspiración maoísta de la época, Subhash parte hacia Estados Unidos a estudiar. A ambos los une una cultura hecha de fuertes tradiciones, de acendradas reglas familiares, de costumbres casi religiosas, pero a ambos los empezará a separar el signo de aquellos tiempos convulsos.

Y mientras para Udayan se va haciendo frecuente el uso de prácticas cada vez más violentas, para Subhash da comienzo un largo camino de adaptación a una cultura completamente nueva. Poco tiempo después, el primero contrae matrimonio y embaraza a Gauri, su mujer, pero aún sin saber que va a ser padre es asesinado por la policía política. Y la única solución que Subhash encuentra a una y a otro, a su cuñada y a su futuro hijo, es casarse con ella y llevarla a vivir a Estados Unidos. Desde entonces, la novela recorrerá la vida de sus protagonistas como si se tratara de una larga saga en la que se va construyendo y destruyendo un entramado vincular que casi siempre parece estar por encima de la fuerza espiritual, humana, de esos personajes sometidos a la permanente tensión de pertenecer y no pertenecer.

Por momentos melancólica, por momentos amarga, la mirada de Lahiri recorre un extenso día a día que concluye en la vejez de Subhash y Gauri, que transita por sus laberintos afectivos y que los acompaña en sus aciertos y en sus múltiples tropiezos. Lo hace con un tono a veces evocativo, otras desconcertado, siempre desde una cercanía que el lector termina de entender como una forma más de la complicidad. Leyendo algunas otras entrevistas que circulan en la red, no es difícil pensar en Udayan -quien termina doctorándose en ciencias oceanográficas y desarrolla toda su carrera profesional en el país que lo adopta- como una suerte de alter ego de la propia Jahiri, quien, además de haber estudiado escritura creativa en la Boston University, posee un máster en Literatura Inglesa, otro en Literatura Comparada y un doctorado en Estudios Renacentistas.

Entre los escritores que más la influyeron, Lahiri suele citar a Chejov, William Trevor, Flannery O’Connor, Gabriel García Márquez y Fernando Pessoa. Un poco de todos ellos transita por estas páginas.

La hondonada, de Jhumpa Lahiri, Salamandra, Barcelona, 2014, 415 páginas