2013

Michel Gondry

90 minutes

 

moon indigoAl director francés Michel Gondry se le recuerda o identifica por películas como Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2004), The Science of Sleep (2006) y Be Kind Rewind (2008). Mood Índigo, sin embargo, uno de sus trabajos más recientes basada en la novela Froth on the Daydream de Boris Vian, tampoco ha pasado desapercibida.

Colin (Duris) es un hombre joven y guapo que vive en un lujoso apartamento en Paris, acompañado por su chef y abogado Nicolas (Omar Sy).  Collin conoce a Chloe (Tautou) en una fiesta y se enamora perdidamente de ella. Empiezan a salir, a conocerse, y 6 meses después se casan. La feliz pareja se va de luna de miel y una mañana mientras ambos aun duermen Chloe se traga una flor que se instala en uno de sus pulmones. Tras muchas visitas al doctor, la condición de Chole empeora y con ella la felicidad de la pareja se contractura y se torna gris. Para que Chloe viva se le debe de mantener rodeada de flores frescas. Entonces, veremos a Colin en una sucesión de escenas dramáticas en las que hará todo lo que esté a su alcance para que Chloe siga su tratamiento médico, hasta llegar a perderlo todo, quedando en la más absoluta miseria, tanto material como espiritual.

Si bien la música, el elenco y los arreglos capturan la atención del espectador, la película resulta bastante larga, quizá tediosa. Esto muy probablemente sea por el carácter surrealista de la obra de Vian que, al llevarla a la pantalla, no funciona y el resultado es una historia lenta y sosa. Pero claro, es cuestión de gustos.

Mood Índigo se encuentra en la sala de cine de la Universidad de Miami, en O Cinema y en Florida Atlantic University; por la trayectoria del director hay que darle una oportunidad.

 

 

 

© 2014, Luciana Medina León. All rights reserved.

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Nací en el Perú hace 29 Abriles. Un boleto round-trip me trajo a Miami en el 2004. Luego de 30 días, el boleto quedó convertido en one-way. No viene al caso decir lo que estudié en Lima, pero si que aquí estudié Psicología y que este año haré un Master en lo mismo. Tampoco viene al caso decir que tengo un poema publicado en una antología de poemas y un blog que nadie lee. Me encontrarán en la sección cine en cada publicación. Las relaciones a larga distancia tienen un encanto muy particular: la atracción se mantiene como en el primer día; las partes no caen en rutinas absurdas de cajones desordenados o silencios insondables como centro de mesa; por último el tiempo del que se dispone no se desperdicia. La nuestra no será la excepción. No por mi parte al menos.