Mia Madre

Nanni Moretti – Italy

Drama 2015 

Margherita -Margherita Buy- se gana la vida como productora y directora de cine. Aunque también es madre de una adolescente e hija de una mujer que bordea los 70 años de edad, quien ha sido diagnosticada con cáncer. Margherita termina la relación sentimental que tiene con su novio, sin darle mayor explicación al espectador o al novio,  simplemente empaca sus cosas y se marcha de casa.  En una de sus producciones luego aparece Barry –John Turturro–, un actor americano que no pasará desapercibido tanto en el set de grabación como en la vida de Margherita. Barry no pasa desapercibido aunque lo intente: bastante alto y ojeroso, se proyecta indiscutible por donde camina.

La trama de Mia Madre es el día a día en la vida de una mujer de clase media, que trabaja, cría hijos y paga recibos de alquiler como cualquier mortal. Es la vida de una mujer divorciada del padre de su hija y vuelta a enganchar en una relación que la hace poco menos que medianamente feliz. Son los días en la vida de una mujer que pelea brazo a brazo con su hermano las sondas, los síntomas y el deterioro de una madre amorosa que no termina de entender que hay un final con su nombre a unas cuantas células de distancia. Un film que nos muestra que, en la vida, cada día puede ser una pequeña batalla de grandes tristezas y algunas cuantas alegrías.

Mia Madre esta actualmente en las salas de cine de UM, FAU y en Cinema Paradiso en Hollywood.

httpv://youtu.be/jWiFif96t3Y

Luciana Medina León

Nací en el Perú hace 29 Abriles. Un boleto round-trip me trajo a Miami en el 2004. Luego de 30 días, el boleto quedó convertido en one-way. No viene al caso decir lo que estudié en Lima, pero si que aquí estudié Psicología y que este año haré un Master en lo mismo. Tampoco viene al caso decir que tengo un poema publicado en una antología de poemas y un blog que nadie lee. Me encontrarán en la sección cine en cada publicación. Las relaciones a larga distancia tienen un encanto muy particular: la atracción se mantiene como en el primer día; las partes no caen en rutinas absurdas de cajones desordenados o silencios insondables como centro de mesa; por último el tiempo del que se dispone no se desperdicia. La nuestra no será la excepción. No por mi parte al menos.

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