Los inmigrantes que se visten con la niebla

El director surcoreano Shim Sung-bo presentó en el año 2014 su Ópera Prima “Haemoo (Niebla)”. Un drama náutico en el que el capitán de un barco pesquero accede, sin contar con la opinión de la tripulación, a transportar inmigrantes ilegales venidos de China para ganar algo de dinero extra y así poder arreglar su obsoleta embarcación.

Con una mujer que lo engaña, el Capitán Kang Chul-joo sólo vive por y para su barco, única vía de escape ante su desdichada vida, y hará todo lo posible para repararlo como última opción para salvar lo único que le queda, para poder amarrarse a los hierros del navío todo lo posible y no acabar hundido.

Ante la llegada de los inmigrantes, surge de manera paralela una historia de amor convenida que influirá forzosamente en el destino de la tripulación.

Y en la niebla, donde nada se ve, donde todo está oscuro, tendrán lugar acontecimientos aterradores que llevarán al barco a la enajenación irremediablemente.

Un drama en el que salen a flote las miserias humanas, los trapicheos, la naturaleza egoísta innata del ser humano, el sentimiento de culpabilidad y empatía y los amores prohibidos. Todo ello representado en cada uno de los ocho personajes principales del largometraje que se enfrentan a las adversidades (tanto internas como exógenas) en medio del mar y sin opción a la huida.

Shin Sung-bo hace un buen uso de la cámara donde destacan los planos generales para que el espectador sea consciente de la inmensidad del barco en contraposición con los grandes problemas a los que se tendrán que enfrentar en la propia embarcación, así como los primeros planos-detalle para empatizar más aún, si cabe, con los inmigrantes.

Un drama que ahoga por ser consciente el espectador de la forma de ser propia de la raza humana y que muchas veces no encuentra salvavidas ante su congénita naturaleza.

La película, por cierto, estuvo seleccionada en el Festival de San Sebastián en la sección oficial de largometrajes.

Lo mejor: el momento clave del film que desata el posterior desarrollo en ascenso del guión.

Lo peor: un final algo facilón en la trama afectivo-amorosa.

Puntuación: 7 sobre 10