Happyness con Y

Álvaro Torres – Calderón

Happyness con Y

Escapas del hermetismo de “ tu mente abierta”

Ni el Tablet te libra del encierro en tu baño

El mundo de afuera enmarcado no tiene tanto color

como el color de los discos psicodélicos de los 60’s

La nueva ola es una tira de viejos pelucones y

caras plastificadas.

Como los discos de vinilo expuestos en las baratas

en los mercadillos clandestinos.

Pájaros disecados para el festín de las urracas.

Sales a caminar por las calles del boulevard

antes de la lluvia, las nubes grises dejaron de salir

Los pasos se estiran dejando huellas de bubble gums

Tu iPod pretende librarte del bullicio del mar,

tu cigarrillo electrónico  te salva de la brisa de la costa de palmas.

Quieres escapar del aburrimiento de la gente que camina

escuchando a Bach mientras miras la gente morir en Lost o

The Hunger Games;

para mantener ‘lo real’ de la vida,

para sonreír cuando los intestinos vuelan

al pisar una mina, o la metralla de una campesina

en las películas de guerras del siglo XX.

Pero no te ríes con Tropic Thunder y los tres locos gordinflones.

Mandas un mensaje de texto a tu mamá desde la cocina

Ella se encuentra  en el segundo piso en la elíptica para bajar

el kilo que subió en el banquete de los monos ricachones.

El sonido de tu voz se me hace extraño,

porque dejé de escucharte hace tres meses

pero te oigo gritar por Twitter con tus mayúsculas

Llegas a tu casa, dejas tu pizza a medio comer porque te llenaste con

la otra mitad que comiste hace dos días.

Hoy quieres escapar de la monotonía de la vida de afuera,

Hoy quieres escapar de la seguridad de tu casa

Hoy quieres escapar del aburrimiento de la vida diaria

Hoy quieres escapar del aburrimiento de ti mismo.

Te llamé a la puerta, te busqué para conversar y salir a pasear en

bicicleta pero seguramente tenías los tapones puestos escuchando

atentamente los consejos de Bruno Mars, Katie Perry y Pitbull

La llave está en bajar el volumen, empezar a hablar para escucharte

hablar y sentirte que aún vives en un mundo abierto que todavía

llora y se caga de risa.