Encuentros Lejanos

María Eugenia Mayobre

New York: Tres sitios a los que siempre vuelvo en Manhattan

 

Le_Relais_de_Venise_-_L'Entrecote_(New_York)Cada vez que visito la ciudad de Nueva York, voy con la intención de descubrir nuevos lugares. Mi libreta de notas está repleta de recomendaciones que obtengo en revistas turísticas o en conversaciones con amigos. Sin embargo, hay tres sitios que insisten en sabotear nuevos descubrimientos, ya que a ellos siempre termino volviendo cuando voy a la zona de Midtown, en Manhattan. Aquí los comparto contigo esperando que los disfrutes tanto como yo:

The View: En pleno Times Square, en el piso 47 del hotel Marriott, está The View, el único restaurante giratorio de la ciudad. Siento una mezcla de miedo y emoción cada vez que me monto en el ascensor traslúcido que lleva directo al bar. Y es que el ascensor, que sube ese montón de pisos en pocos segundos, es sin duda parte de la diversión. Una vez arriba, puedes elegir entre comer en el restaurante o sentarte en el bar. Yo suelo optar por una copita de vino mientras me estudio, con ayuda de la servilleta, los nombres de todos los edificios alrededor. El restaurante gira 360 grados en una hora, así que tómate tu tiempo para que puedas disfrutar de la experiencia.

Le Relais de Venise: Crecí en Paris con mis padres y recuerdo que íbamos con mucha frecuencia al restaurante favorito de toda la familia: Le Relais de Venise, también conocido como l’Entrecôte. Aunque quedaba en una zona poco transitada, siempre había un montón de parisinos esperando en fila. Cuando me enteré que la misma gente había abierto una sucursal en New York, fui de inmediato y no quedé decepcionada. El de Manhattan me pareció tan delicioso como el de mi infancia, aunque el ambiente es menos cálido. Su menú único consta de ensalada de entrada y carne con papas fritas de principal. Así de sencillo. Pero cuando pruebes esas papas, y sobre todo la salsa que le ponen a la carne, entenderás por qué siempre vuelvo. Lo que no resulta tan sencillo es elegir los postres, ya que la carta es variada y deliciosa. Mi favorito es el Vacherin: una enorme torre de merengue crujiente y helado, cubierta por la misma salsa de chocolate caliente con que bañan los profiteroles…que por cierto también son buenísimos.

La librería Rizzoli: No sólo es probablemente uno de los espacios más bellos de la zona, tanto por dentro como por fuera, sino también una excelente tienda de libros en español (así como francés, italiano y, por supuesto, inglés). La librería Rizzoli fue fundada en 1964 por Angelo Rizzoli, a quien tenemos mucho que agradecer. Aunque quedó huérfano muy joven y creció sin dinero, el señor Angelo se las arregló para dejar un par de pequeños legados en sus 81 años de vida. No sólo nos dejó esta librería y un imperio editorial (RCS Media Group). También fue uno de los productores de las películas La Dolce Vita y 8 ½, de Federico Fellini. Cuando entres a esta tienda de libros de varios pisos, sede de la librería Rizzoli desde 1985, no vas a querer salir. La auténtica experiencia de Manhattan no está completa sin una visita a este lugar.

Espero que te animes a visitar estos sitios y me comentes qué te parecen. Si quieres leer otras recomendaciones tanto en Estados Unidos como en el mundo, visita www.encuentroslejanos.com. ¡Hasta la próxima!