El último examen de un director genial

Entre 1951 y 1953, un joven cubano de nombre Tomás Gutiérrez Alea fue a Roma, Italia, para estudiar como director de cine. Terminó su carrera en 1953 en la escuela Centro Sperimentale con un cortometraje titulado Sogno di Giovanni Bassain [Sueños de Giovanni Bassain], regresó a Cuba, y desde ese momento se convirtió en uno de los directores y teóricos de cine más importantes de la historia del cine nacional. La película, producida en 1953 como examen final para graduarse de director del Centro Sperimentale, es un documento inédito que constituye el origen de Gutiérrez Alea como cineasta, deja prever sus orientaciones artísticas, bautiza el comienzo de sus contactos con el neorrealismo italiano, y muestra los primeros impactos del neorrealismo en su labor artística. A la vez, deja prever sus relaciones con Cesare Zavattini, considerado el padre del neorrealismo italiano, y a través de este primer trabajo queda clara la concepción de neorrealismo que Gutiérrez Alea aprendió en estos años en Italia y que aplicará a su trabajo en Cuba. Asimismo, Sogno di Giovanni Bassain representa la promesa de la evolución artística del director y marca su identidad como futuro cineasta en obras maestras del futuro como La muerte de un burócrata (1966), o Memorias del subdesarrollo (1968). Sogno di Giovanni Bassain es un trabajo relevante para entender tanto la historia personal del cubano como artista, como para comprender la historia de la evolución histórica, social y estética del cine cubano revolucionario que en estos momentos  –cuando todavía no había empezado la revolución– empezaba a formarse.

Tomás Gutiérrez Alea aparece en los créditos de la película por su colaboración en el guión y por la creación del sujeto. La dirección oficial fue atribuida a un estudiante italiano, Filippo Perrone, por puras razones burocráticas dado que en ese momento la escuela no permitía a los estudiantes extranjeros que cursaban en la escuela de cine con una beca –como en el caso del director cubano-, aparecer en los créditos de ninguna película o cortometraje como directores, o con cargos de primer plano, para la realización de cualquier producto de la escuela. Sin embargo, y a pesar de las limitaciones burocráticas de la escuela, Sogno di Giovanni Bassain constituyó el origen de Gutiérrez Alea como cineasta y es el primer trabajo llevado a cabo por Gutiérrez Alea que lo bautiza como director. Es la primera vez que el cubano pone en práctica sus conocimientos y pasiones cinematográficas y con este proyecto tiene la posibilidad de probarse como futuro cineasta. A la vez, este corto prueba las capacidades artísticas del cubano, el comienzo de sus contactos con el neorrealismo y de su formación bajo estéticas extranjeras desde el extranjero. Muestra en concreto, además, el interés estético del cineasta, los primeros impactos del neorrealismo sobre su producción y su manera de entenderlo y de aplicarlo. Sogno di Giovanni Bassain representa la promesa de la evolución artística del director, y marca su identidad como futuro cineasta. Sogno di Giovanni Bassain es la síntesis de los años de estudio en Roma de Gutiérrez Alea y como tal, es la llave de lectura que nos ayuda a entender la mente artística del director cuando todavía no era director y estaba a punto de nacer artísticamente.

Trabajo realizado en 35mm, es un cortometraje de veinte minutos que habla de la historia de un campesino italiano de nombre Giovanni Bassain. No se especifica en qué ciudad de Italia estamos. La falta de ubicación geográfica parece estar conectada con la idea del sueño y de lo surreal que el personaje principal está a punto de vivir. De hecho, como anticipa el título, el corto es sobre el sueño del campesino Giovanni Bassain. Este trabajo se puede considerar como un manifiesto neorrealista. A través de la metáfora del sueño, de la ilusión, a lo largo del corto se establece la importancia de la realidad frente a la fantasía para vivir una vida digna y de cómo no enfocarse en la realidad pueda causar problema, lo cual es el eje central de la estética neorrealista. El mensaje neorrealista aparece por medio de un campesino soñador, que a causa de sus sueños no sólo nos hace asistir a sus desgracias, sino que obliga al público a un estado de continua confusión a lo largo de la película donde es imposible distinguir, reconocer y alejarse de los momentos irreales frente a los reales. La consecuencia de tal desorden y poca atención en la realidad se encarna en los problemas de Giovanni Bassain en su vida, y en la confusión de un espectador obligado a vivir en el mundo surreal del personaje. La cohabitación del público con el caos de Giovanni quiere mostrar a través de las desaventuras del protagonista que elegir de enfocarse en la realidad siempre lleva a resultados mejores.

El corto, tras varios episodios que mezclan sueño y realidad, llega a su final con un mensaje claro sobre la obligación de encararse a la realidad, a reconocer la inutilidad del sueño para encontrar soluciones reales y efectivas de utilidad social. La realidad de Giovanni y a la que él –como el espectador- tendrán que encararse es una realidad difícil y pobre y, sin embargo, la dificultad diaria no justifica la falta de acción y de denuncia. Esa es la realidad a la que Giovanni al final de la película, y de su sueño, decidirá y tendrá que regresar, como emblema del deber de todo ciudadano a pesar de sus sueños y de su pobreza y dificultades en la vida. De allí hay que volver a empezar para construir un futuro mejor. Y el cine, como la prensa y todas artes, tienen el deber social de denunciar y encontrar soluciones futuras para el pueblo.

Sogno di Giovanni Bassain representa el mensaje neorrealista que con el regreso de Gutiérrez Alea llegará a Cuba y establecerá las pautas bajo de las cuales se establecieron los criterios de la creación cinematográfica nacional. Sin esta experiencia y los años italianos Gutiérrez Alea tal vez no habría tenido el mismo impacto a su regreso a la isla en el ambiente cinematográfico, que precisamente por su internacionalidad lo elige –junto con Julio García Espinosa, que estudió con él en Roma- como líder de esos primeros amaneceres artísticos revolucionarios. Sogno di Giovanni Bassain contiene el mensaje neorrealista de atención a la realidad social –según las idea de Zavattini-, pero a la vez presenta el tema con estrategias experimentales y una complejidad de los personajes que volverán en la producción de Tomás Gutiérrez Alea como sello personal del autor. El elemento surrealista para llegar a contar la realidad es un rasgo de la estética del director que se volverá a presentar años más tarde, en 1966, con la obra La muerte de un burócrata. El campesino italiano Giovanni Bassain nos recuerda al trabajador burócrata de la película de Gutiérrez Alea de 1966. Como vemos de esta comparación, al regresar a Cuba la producción del joven director cubano estará empapada de las huellas que su primer cortometraje en Italia le había dejado. Y con los años, las películas de un Gutiérrez Alea más maduro, seguirán teniendo ese respeto, consideración y atención en la realidad, en la sociedad y en los problemas a ellos relativos, viendo en el cine un medio no sólo de entretenimiento, sino también de concienciación, educación y difusión hasta en películas más recientes como De cierta manera (1973); Hasta cierto punto (1983) que trata el tema del machismo en Cuba; o Fresa y chocolate (1993) que es un cuadro crítico de la revolución cubana, tocando temas como el de la homosexualidad, en un momento tan difícil para la isla como el del periodo especial.

Después de los años italianos y de la producción de Sogno di Giovanni Bassain, Tomás Gutiérrez Alea no sólo anhela hacer del cine un instrumento social, sino que tiene la preparación y la experiencia para saber que es posible hacerlo. El descubrimiento de este cortometraje inédito realizado en Italia revela un diálogo hasta ahora invisible pero esencial en la reconstrucción de la evolución artística de uno de los directores cubanos más importantes en el panorama nacional; por ende, representa un descubrimiento fundamental para delinear los caminos que han llevado a la formación y a la evolución del cine cubano en un momento tan histórica y transatlánticamente fundamental como la revolución. Descubrimiento sin del cual quedarían borrosas, o por lo menos limitadas, las orientaciones artísticas de los directores cubanos y el futuro cinematográfico cubano de estos años. Sogno di Giovanni Bassain es una traducción visual que prepara el terreno para el regreso de Tomás Gutiérrez Alea a Cuba y revela la trayectoria artística con la cual Gutiérrez Alea volverá a Cuba tras la experiencia italiana, y con la cual empezará su larga producción a favor de la formación del cine cubano revolucionario.