Delirio Lit: Lista de pendiente

Estos fueron los últimos apuntes reseñados en el cuaderno de Lucas Cristiana Castañeda, encontrado entre sus cenizas, en el interior del baño, detrás de los pasillos que conectan con el Terminal D.

Los análisis preliminares de sus restos, aún permanecen sellados, y bajo estricta custodia.

 

Lista de pendientes antes de partir(PatenteUS6506148B2 – Versión 3)

 

«…el instante nos sorprende descuidados, en una intersección con el pavimento húmedo … entre tantos semáforos rotos…» 

 

LISTA @

. Correr al otro lado de la calle, con los ojos cerrados.

. Devolver lo robado, veinte años después.

. Al abrir la cajetilla, meter el plástico transparente entre los cojines, y esconder el primer cigarrillo detrás del cuadro que cuelga sobre tu cabeza. Hacerlo cuando los demás se encuentren bebiendo en la cocina.

. Enterrar la página arrancada del libro, con mucho silencio, en la maceta, debajo del timbre, en la casa en donde hoy vive.

. Tomarle la mano con fuerza mientras vemos como bajan el ataúd.

. Esta vez, halarle más fuerte los bigotes al gato.

. Sacarla a bailar, entre faroles y tiendas cerradas.

 

 

 

LISTA #

 

. Ve a la Iglesia en la madrugada. Hay una manera de entrar. Descubrirás en el silencio que las plegarias tardan en disolverse. No reces … solo presta atención.

. Escoge el trampolín más alto, esté o no esté ella. Es preferible que no esté.

. Hay dos personas en esta vida. Solo dos. Las que te alejan del peligro, porque te aman; y las que permanecen esperando al peligro a tu lado, porque te aman. No existen personas que no amen.

. No sueltes su mano hasta que la última gota de quimioterapia haya caído a su vacío.

. No dejes las flores encima de la tumba. Vete con ellas. Cuando te acerques al borde de la autopista, escucharás campanadas. Sigue caminando hasta la gran entrada y espera a la novia que pronto bajará por las escaleras de piedra. Habrán aplausos, y llantos; y nadie sabrá lo que pasa ni quien coño eres. Entrégale las flores, y sigue al otro lado de la calle, hacía los semáforos.

. Sus miradas cuando ven el dolor a lo lejos, y el canto que hacen estos – seres humanos – cuando el dolor les sucede adentro, son de las cosas más escalofriantes, y al mismo tiempo más hermosas que descubrirás en ellos. Cuida no hacerte adicto a hacerlos sufrir.

. Confía en los sentimientos de una máquina.

. Calcula con precisión la distancia entre las armas que te apuntan. Toma en cuenta la hora del día. La matemática durante el atardecer es muy distinta a la del amanecer. Busca patrones entre las miradas de tus verdugos. Sabrás si realmente estás en su línea de fuego. No aceptes una venda para los ojos.