“Castaway on the moon” o por qué el cine surcoreano jamás será un desperdicio

Portada Castaway

Puedo decir con la boca grande que el cine surcoreano es de mis favoritos. Tiene una forma muy peculiar de contar las cosas, casi mágica, que se sale por lo general de la cotidianeidad y consiguen convertir lo banal en historias bastante intensas.

Por ejemplo, en el cine de suspense ha despuntado en los últimos tiempos. Ahí tenemos títulos como “Old boy”, “I saw the Devil”, “Time”, “Memories of murder”, “Madeo” o “Broken” cuyo protagonista, Jeong Jae-Yeong lo es también de la película que os recomiendo este mes: “Castaway on the moon”. Segundo largometraje en clave comedia del director Hey-Jun Lee.

El personaje principal es un hombre que quiere acabar con su vida al no poder afrontar las inmensas deudas que le inundan. Decidido a abandonarlo todo, se dirige a un puente para acabar ahogado en el río Han. Con la mala suerte de que logra sobrevivir y acaba en una isla.

Desesperado porque no sabe nadar y sin poder salir de ahí, deberá afrontar su nuevo destino lejos de la civilización pero con la ciudad de fondo. Con esta paradoja Hey-Jun Lee juega con el personaje encerrándolo en diversas situaciones de lo más disparatadas.

Una película que cuenta con ironía lo fácil que sería una vida teniendo sólo lo básico e imprescindible, intentando sobrevivir en el día a día, pero sin poder evitar formar parte de la sociedad y de su desarrollo continuo.

Aunque el protagonista piense que está solo en medio de una isla, no es así, ya que a lo lejos, Kim Jung-yeon, una hikikomori, le observa desde su habitación a través de su cámara de fotos con la que fotografía la luna de noche y a veces, la ciudad deshabitada.

Hey-Jun Lee nos habla sobre el afán de supervivencia a pesar de las tempestades, sobre el poder de la fuerza de voluntad y sobre una historia de dos personajes que están igual de perdidos, como esa isla en la que habita el protagonista.

Una película llena de poesía en la fotografía y en los detalles fílmicos.

Un regalo seguir viendo tan buen cine.

Lo mejor: los comentarios cargados de humor que se espeta a sí mismo el personaje principal.

Lo peor: Que se hace corta

Puntuación: 8 sobre 10