Juan Morris

Setenta veces siete

Un buen cristiano sabe perdonar. Un verdadero seguidor de Jesús se distingue porque ante cada ofensa abre su corazón al perdón. El perdón ha sido

A la sombra de la Casa Blanca

El hombre fuma con ansiedad, con el ceño muy fruncido, agobiado por el sol incisivo que hace más fastidiosa la fila. Tras aplastar la colilla

Setenta veces siete

Un buen cristiano sabe perdonar. Un verdadero seguidor de Jesús se distingue porque ante cada ofensa abre su corazón al perdón. El perdón ha sido

A la sombra de la Casa Blanca

El hombre fuma con ansiedad, con el ceño muy fruncido, agobiado por el sol incisivo que hace más fastidiosa la fila. Tras aplastar la colilla