El hijo mafioso

«Honrarás a tu padre», de Gay Talese, transforma la historia de Bill Bonanno y una de las cinco familias mafiosas de Nueva York en una magistral obra de periodismo narrativo sobre el poder, la familia y la imposibilidad de escapar del propio destino.


Gay Talese publicó Honrarás a tu padre en 1971. Aunque se lee como un libro de ficción, se trata de la extensa crónica de un gangster. Talese sigue los pasos de Bill Bonanno, hijo del jefe mafioso Joseph Bonanno. Si bien cuenta con claridad cómo llegó Bonanno padre a Estados Unidos y cómo se organizan –grosso modo– las cinco familias de la mafia en Nueva York, el libro se centra en la trayectoria de Bill Bonanno, elegante miembro de una familia italiana y heredero (consigliere) del poder mafioso. El libro está dividido en cuatro partes: La desaparición, La guerra, La familia y El juicio. El proyecto original de Talese consiste en presentar la vida cotidiana de un mafioso, tratándolo como un ser humano de carne y hueso.

Honrarás a tu padre presenta la relación amorosa y tensa entre el padre y el hijo y, tal como indica el título, la devoción atávica, el deber filial de un hijo hacia su padre (jefe máximo), ya que Bill debe cargar con el estigma y el prestigio de pertenecer a una familia de la Mafia. A partir de la tensión inscripta en el título y en el largo relato, el libro propone los perfiles de los personajes que rodean a Bill y se esmera en la descripción de su mundo íntimo y emocional.

Pasa revista por las circunstancias que le toca vivir –la pérdida de la casa, los arrestos, la vida en la cárcel, la relación con Rosalie, con sus hermanas Catherine, Josephine, Anna y sus cuñados– y cuenta cuál es la visión que tiene Bill de su padre, de su familia, de la mafia y de sí mismo. También leemos cómo se posiciona la madre de Rosalie frente a la infidelidad de Bill y cómo reaccionan los amigos de Bill, cómo se siente el padre el día antes de que Bill se presente en la penitenciaría para cumplir su condena, entre muchos otros sucesos.

El capítulo dedicado a la desaparición de Joseph Bonanno es, quizás, el que más se parece a una novela policial. Si bien se trata de un relato de no ficción, adopta recursos propios de la novela negra: el suspenso, el manejo de la expectativa, el ocultamiento de la información y las elipsis. Además, aquí se presenta el mundo de la mafia desde adentro, tomando en consideración los testimonios que seguramente Talese recogió a partir de encuentros con Bill y conversaciones familiares.

En La guerra, Talese narra los enfrentamientos entre familias mafiosas. Allí aparecen los crímenes, las delaciones y el sentimiento de inseguridad que atraviesa Bill Bonanno en el clima de incertidumbre que se genera en el ambiente criminal. Sin embargo, el capítulo no deja de lado el estado emocional, mental y las relaciones sociales de Bill. Todo el libro está atravesado por su perspectiva. Talese logra construir los capítulos de tal manera que sintamos que la mirada de Bill conduce la historia.

El capítulo La familia se puede leer como un demorado y analítico fresco de las miradas, los sucesos y las circunstancias de las personas ligadas a Bill Bonanno: su hermana Josephine, su hermano Joseph Junior, la esposa Rosalie, la madre de Rosalie, el cuñado Tim Staton, la hermana Catherine y los cuatro hijos. Talese describe estos personajes en su cotidianeidad y construye un perfil de cada uno de ellos.

El capítulo sobre el juicio es el más breve –aunque no tan breve– y es, tal vez, el que más sigue el esquema del relato jurídico y convencional. Talese transcribe los alegatos de los abogados, los diálogos con los testigos y las opiniones del juez. Hacia el final introduce un relato sobre la actuación de la Liga Italo Americana, liderada por Colombo, que le otorga otro tono y otro ritmo al capítulo.

El libro está escrito en tercera persona, pero podemos suponer –así lo atestigua el propio autor– que Talese estuvo presente en encuentros privados, reuniones familiares y entrevistas con Bill, sus amigos y los miembros del clan Bonanno para poder construir este largo relato. Se trata de una narración elaborada por alguien que controla el uso del narrador en tercera persona y lo dota de verosimilitud a partir de las convenciones propias de esta forma narrativa.

Para mí, lo más importante del libro es el tono que consigue. Talese se vale de la tercera persona para establecer la distancia justa respecto de su objeto narrativo. En gran parte del libro, la voz narrativa está cerca de Bill e incluso pegada a su mente. El narrador reconstruye pensamientos y emociones. En otros momentos –por ejemplo, durante el juicio– se aleja y cuenta las circunstancias y los sucesos.

Aunque es un libro de no ficción, está claro que se trata de una construcción narrativa, un rompecabezas armado por un periodista extraordinariamente hábil que utiliza herramientas literarias y periodísticas para contar varias historias sobre Bill Bonanno.

En el epílogo, Talese afirma sobre la personalidad de Bill: “poseía una rara capacidad de desapego: era como si una parte de él hubiera permanecido marginada de todo lo que había experimentado en vida”. Talese consigue transmitir la complejidad del carácter de Bill, las contradicciones de alguien que es hijo de un gangster y que, al mismo tiempo, desea vivir lejos de la influencia de su padre.

El libro cumple con una rara cualidad en la representación de la mafia: retrata a un gangster con sus fortalezas y debilidades. Muestra a Bill Bonanno en su vida ligada al ocio, las horas de espera, los momentos de dolor y melancolía y los instantes relacionados con su lenta autodestrucción.

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