Entrevistamos a Jonathan Jakubowicz, director de “Resistance”

A un par de semanas del comienzo de la 37 edición del Miami Film Festival, Pablo Erminy —venezolano, director, escritor y colaborador del sub— atacó a preguntas a Jonathan Jakubowicz quien no opuso resistencia.

Tu más reciente película, ‘Resistance’, nos muestra al legendario artista y mimo, Marcel Marceau, formando parte de la resistencia francesa, y salvando cientos de niños huérfanos del holocausto nazi durante su juventud. Descríbenos un poco, como se originó en ti la idea de contar esta historia.

Mi familia llegó a Venezuela en la postguerra, luego de ser casi completamente exterminada por los Nazis. Las historias de mis abuelos siempre han sido parte de mi vida, pero nunca pensé que podría hacer una película sobre esa época porque era demasiado emocional para mí. Lo que me fascinó de la historia de Marceau fue la determinación de él y todos los héroes que junto a él trabajaron en salvarle la vida a huérfanos que escapaban de los Nazis. El hecho de que un grupo de civiles desarmados se organizaron para salvar vidas, arriesgándolo todo, es de un heroísmo que me inspira y me parece que debe ser celebrado en el mundo de hoy.

 

Vivimos en tiempos muy difíciles en donde la protesta y la militancia a menudo se reduce a un ‘Like’, o a un ‘Subscribe’… Tu tuviste la oportunidad de estudiar de cerca la historia de Georges Loinger mientras vivía. Soldado francés durante la segunda guerra mundial, y uno de los héroes involucrados en la resistencia francesa, quién junto a su primo Marcel Marceau, salvaron a estos niños… ¿Cuáles fueron las enseñanzas más valiosas que aprendiste de él? Como storyteller venezolano, y ciudadano de un mundo cada vez más complicado… ¿qué debe tener un héroe para las resistencias de hoy?

Una de las cosas que me dijo Georges es que ellos pudieron reaccionar rápido porque al vivir en un pueblo fronterizo con Alemania, entendían el idioma y tenían años escuchando a Hitler en la radio. Por ello sabían que su plan era exterminar a los judíos, y cuando los Nazis invadieron Francia, de inmediato entendieron que la prioridad era sacar a los niños de ahí. Pienso que estudiar y comprender los objetivos del enemigo es el primer paso para cualquier resistencia. Lo que más sorprende del caso Venezolano es el casi completo desconocimiento del enemigo. Chávez fue electo en 1998 para gobernar por un período de 5 años. Desde el 2003 en adelante, todo es dictadura. Desde entonces había que ser extremadamente imbécil para pensar que saldría con elecciones. Y sin embargo, hasta hace muy poco la mayoría no lo entendía. Se perdieron 21 años de un país maravilloso por vivir en una fantasía, por no comprender que lo que se estaba cocinando desde el primer día era un conglomerado criminal internacional, que tenía demasiado que perder como para contemplar irse pacíficamente.

 

Una de las cosas más hermosas que refleja esta historia, es cómo Marcel Marceau lograba que los niños no perdieran por completo su inocencia dentro del horror… Gracias a su magia, a su arte, los niños lo querían y se sentían a salvo con él… ¿Cuál fue la anécdota que más te inspiró en toda su historia, y cual fue el desafío más grande para llevarla a la pantalla?

Lo que más me inspiró fue su transformación, de artista egocéntrico a héroe que utiliza su arte para salvar vidas. Creo que es una noción muy importante para un mundo que se obsesiona en enseñarnos a ser egoístas. A veces la mejor manera de ayudarse a uno mismo es ayudando a otros. Y ese concepto tan elemental, tan real, ha quedado fuera de lo que se considera cool en nuestra era.

El desafío más grande fue buscar el punto medio entre lo épico y lo personal. Es una historia muy emocional, por lo cual era fundamental mantenerse cerca de los personajes. Pero por otro lado era una épica en medio de la guerra, y tuvimos que filmar en cinco ciudades europeas diferentes para poder recrear todos los escenarios.

 

Tu posición en la lucha por la libertad en Venezuela es pública. Además de tus películas, ‘Secuestro Express’, y ‘Hands of Stone’, tienes una novela. Las Aventuras de Juan Planchard. Esta novela es una botella con pañuelo y kerosene en contra del gobierno de Chavez y Maduro; y en contra de aquellos que viven ‘muy bien’ a pesar del terror venezolano. Para quienes no saben, cuéntanos qué es ‘Venezuela hasta los Tuétanos’, y si piensas que podría ser ‘Resistance’ una metáfora para los venezolanos.

Venezuela hasta los tuétanos es un grupo de radio aficionados de la resistencia, que creció mucho durante las protestas del 2017. Mi libro se acababa de publicar y tuvieron la iniciativa de leerlo en las noches para toda la resistencia. Fue algo muy especial para mí, pues claramente mi único objetivo con ese libro era despertar la indignación de muchos Venezolanos que aún no sabían la cantidad de billete que se habían robado los chavistas. De hecho cuando salió todo el mundo decía que era exagerado, y ahora que se han revelado las cosas, se dice que más bien el libro se quedó corto. Lo mismo pasó con Secuestro Express, al salir decían que la violencia en la película era exagerada, y después la realidad se puso tan dura, que la película parecía una comedia romántica.

En cuanto a la película como metáfora para los Venezolanos, pienso que todo contenido histórico es vital para el país. Chávez no hubiese ocurrido si la mayoría de los Venezolanos tuviesen un mínimo de conocimiento de historia. Creo que cualquier comparación de Chávez o Maduro con los Nazis es incorrecta y ofensiva para las víctimas tanto del Nazismo como del Chavismo. Son situaciones completamente diferentes y no hace falta mezclarlas. Pero sin duda es necesario estudiar todos los totalitarismos y las resistencias que se hicieron contra ellos, para aprender de los errores de los demás y no trazarse metas imposibles que sólo terminan con inocentes muertos.

 

Tu película entró en el Red Sea Film Festival en Arabia Saudita. Luego de 35 años de censura en el séptimo arte, se abren teatros en toda la nación por parte de la iniciativa ‘Saudi Vision 2030’, y ‘Resistance’ será mostrada en el primer festival de cine internacional en la nación árabe. Con la polémica que orbíta alrededor del príncipe Mohammad bin Salman; ¿qué expectativas tienes de parte del público árabe joven para con esta historia de protesta y supervivencia?

En el mundo árabe es donde más se promueven teorías de negación del holocausto, incluso desde medios oficiales. De hecho son muchos los países donde a los estudiantes en los colegios les mandan a leer “Los Protocolos de los Sabios de Sion” el panfleto más antisemita de la historia, como si fuese un documento serio. Es un paso gigantesco que el festival invite a una película sobre el Holocausto. El director del Festival Mahmoud Sabbagh me escribió una carta bellísima invitándonos a ser parte del rompimiento de barreras a través del arte. Y eso es algo que me enorgullece mucho. Sin duda será muy interesante ver qué reacciones provoca. Creo en la paz y si de algo se encargó Marceau en su vida artística, es de demostrar que el arte puede unir a los pueblos.

 

‘La Vida es Bella’, ‘Jojo Rabbit’, entre otras, son películas que comparten un sentimiento similar a ‘Resistance’ Involucran a la fantasía en la vida de esos niños que viven entre el miedo, las balas, las bombas, los escombros. Estas obras cierran con la promesa de un mundo mejor… Sin embargo, a veces se siente que ese efecto que queremos lograr como ‘storytellers’ hoy se disipa tan pronto salimos de las salas. ¿Cómo mantienes tú el fuego intacto para contar historias que valgan la pena por este medio?

“Resistance” no cierra con ninguna promesa. No es una película particularmente optimista, pues es basada en la realidad, y la realidad de la Segunda Guerra Mundial es trágica y eso no admite interpretaciones. El intento está en celebrar la esperanza y el heroísmo dentro del horror. Y eso es algo que no debe disiparse al salir de la sala. Al contrario, nos invita a resistir ante lo imposible, pues los personajes que vemos lo hicieron ante un horror inimaginable.

 

Entre otros grandes del cine, dirigiste a Robert de Niro y a John Turturro en ‘Hands of Stone’. Edgar Ramírez regresa a tu lente junto a Jesse Eisenberg y Ed Harris para protagonizar un cast formidable en ‘Resistance’. En el caso de Eisenberg y Harris… ¿Qué te atrajo de ellos para convocarlos? … y al dirigir a un actor del calibre de Harris, ¿Cuál fue la dinámica entre ustedes, y qué fue lo que más te maravilló de su proceso para interpretar su personaje?

El guión lo escribí pensando en Jesse. Su mamá era payaso profesional. Jesse se crió viendo a su madre pintarse el rostro de blanco para ir a trabajar. Además perdió parte de su familia en la Segunda Guerra Mundial y se parece mucho a Marceau. Además tiene un edge brutal que le hace imposible ser cursi, y es muy fácil que un Mimo parezca cursi y eso había que evitarlo como al veneno. La dinámica fue increíble. Jesse entrenó por casi un año como Mimo y trabajamos muchísimo durante la preproducción. En el set nos comunicábamos muy bien y dentro de lo intenso del rodaje y la temática, la pasamos muy bien. Hoy en día somos buenos amigos y queremos volver a trabajar juntos.

El papel de Ed Harris es mucho más pequeño y la verdad es que es un verdugo. Un tipo extraordinario no sólo en su interpretación sino como persona y como artista.

 

La transformación del medio a las plataformas de ‘streaming’ es abrumadora… Pronto consumiremos contenido a través de dispositivos cada vez más ‘adheridos’ a nosotros. Constantemente la forma en la que desarrollamos y divulgamos historias irá mutando… Tomando en cuenta un número de desafíos ¿Qué debemos tener muy presente los ‘storytellers’ para ser relevantes en estos próximos años?

Creo que lo más importante es no tener como objetivo ser relevantes, porque hay un exceso tan brutal de contenido, que prácticamente nada es relevante. Personalmente me enfoco en contar historias que me apasionan, que creo deben ser escuchadas y que pienso que yo puedo contar mejor que nadie. Es lo único que uno tiene, lo individual. Y si tiene la suerte de que ese mensaje individual se convierta en colectivo, maravilloso. Pero en una era en la que películas ultra comerciales fracasan económicamente, creo que lo prudente es enfocarse en hacer cosas de calidad, que tengan larga vida, que uno pueda mirar desde la distancia con orgullo.

 

‘Resistance’ estrena el domingo 8 de marzo de 2020 a las 7PM en el Olympia Theater.

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