Pedro Medina

Editorial Alfaguara

Págs: 320

Editores: Diego Fonseca y Aileen El-Kadi

Hemos preguntado a escritores latinoamericanos radicados en Estados Unidos si consideran que, dada la vasta cantidad de autores hispanos que viven acá, podemos hablar de una corriente literaria latinoamericana en el país. Las respuestas varían; hay poca concordancia entre una y otra, pero gran interés por el tema. Hoy encontramos una producción literaria latinoamericana muy interesante que circula por California, Nueva York y Florida. Sam no es mi tío, por ejemplo, es una obra reciente, que consiste en un compendio de veinticuatro crónicas ambientadas en los Estados Unidos escritas por autores latinoamericanos.

Este es un país camaleónico, de varias identidades. Esa es una de sus principales características, y a la vez, es uno de los aspectos más logrados de Sam no es mi tío, pues presenta las distintas perspectivas desde las cuales se le asume. Por un lado, para quienes lo viven, “el país es un largo proceso”, con matices que oscilan entre la obtención de un estatus migratorio legal y la vuelta de página a los años vividos en el país de origen, como plasman Hernán Iglesias Illa en su crónica “Renuncio” —donde nos cuenta su experiencia en el proceso de hacerse ciudadano— y Edmundo Paz Soldán en
“Buenos Aires, Alabama”, que narra de qué manera, hace veintiún años, la distancia le arrancaba lágrimas de nostalgia.

También está el enfoque de aquel que “experimenta” temporalmente Estados Unidos. Esa estadía con fecha de caducidad —a menudo por razones de estudio o trabajo— como la de Andrea Jeftanovic, en “California al desnudo”, quien escribe acerca de sus encuentros y desencuentros con el American way of life durante una temporada en la que cursó un programa de estudios en la universidad de Berkeley. Y además está aquella visión  totalmente ajena de este país, pero quizá más común que las otras: la de quien tiene una idea vaga de lo que realmente es y se vive en Estados Unidos, pero a quien, sin embargo, no le resulta un territorio en lo absoluto ajeno. Así, en “Miami”, Claudia Piñeiro revive un periplo entre Sawgrass y Weston, dando por hecho —como muchísima gente— que estaba dando vueltas por Miami. Y es que, como menciona en su crónica “Para nosotros Disney es Miami, los Estudios Universales son Miami, Key West es Miami”.

Estas son solo algunas de las crónicas de una antología que, más allá de reunir entre sus páginas a un grupo de reconocidos escritores, nos presenta un trabajo literario novedoso, cuyo resultado, entre otras cosas, muestra los distintos rostros de un país que siempre, sí o sí, será un lugar donde vivir, un lugar pasajero o un paso obligado.

Sam no es mi tío es una propuesta interesante que, si bien no nos da una respuesta al planteamiento de si estamos frente a una corriente latinoamericana en Estados Unidos, constituye una pieza de gran valor dentro de este fenómeno y una variable más para seguir tratando de despejar la ecuación. Sin duda, una publicación acertada.

© 2012, Pedro Medina León. All rights reserved.

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Nació en Lima, Perú, en 1977. Es autor de los libros Streets de Miami, Mañana no te veré en Miami, Lado B y Varsovia. Es editor de las antologías Viaje One Way y Miami (Un)plugged. En el año 2017 se produjo el cortometraje The Spirit Was Gone, inspirado en los personajes de su novela Lado B. Además es creador y editor del portal cultural y sello editorial Suburbano Ediciones. Como gestor cultural ha sido co-creador de los programas #CuentoManía, Miami Film Machine, Pido la palabra y Escribe Aquí –galardonado con una beca Knight Arts Challenge por la Knight Foundation Center-. También es columnista colaborador en El Nuevo Herald y ha impartido cursos de técnica narrativa en el Koubek Center de Miami Dade College. Estudió Literatura (Florida International University) con una especialización en Sociología y en su país Derecho y Ciencias Políticas (Universidad de Lima).