Paradoja de la tristeza en los ojos.

I

¿en qué momento

se alcanza la tristeza plena?

Llega un minuto austero, límpido

ahogado por el montón de segundos

pensamientos como lluvia.

II

Si te salta un pez detenido,

si te hunde la sonrisa esperanzada

del estruendo mudo de los aniversarios.

Si caminas bajo la sombra nocturna

seca de tus zapatos iletrados.

Si presumes el extinto silencio

de tu memoria, renglones islas

párrafos mar de 7 días

                                    laborales, perdidos.

III

¿qué seremos, en resumen, los fotografiados

por tu eco?

Habrá una definición definitiva

para lo que somos-seremos

dentro de los lustrosos

quinquenios que pasarán,

                                                de largo

como esos peces voladores

detenidos, ingenuos, vivos.

IV

Entonces,

¿Habrá felicidad en quien alcanza

la tristeza plena, cuando posa

como ojo de pez?

¿Será al fin el dilema

de llegar a una meta, cualquiera,

el motivo de reír,

ser completamente

triste?

¿qué dulzura rodará, invisible,

tras el líquido sufrimiento

del suspiro mordaz?

Somos y no somos, al final

los suspiros anhelados

las ganas graciosas de estar

en otra parte

porque aquí no hay nada

ni un silencio vacío, ni

una mirada luminosa ni

esa tristeza que se busca

como el clic de una fotografía

sin contar, como una botella de agua

donde las gotas no se llevan bien.

Así somos en esta botella

enorme, terrible, sedienta.

V

¿será lo mismo, el pez volador

al ave que

nada?

Si buscara nadar, si las alas

fueran aletas y

estas ganas fueran

escamas

entonces buscaría volar,

y sería lo mismo,

porque los ojos de los peces

son iguales a los ojos

de las aves,

ambos buscan, como yo

lo que no hay,

nada-vuela

que no se me es dado

nada

solo este anhelo,

solo estar solo

buscando el desierto ajeno

pequeños espejismos

de sonrisas, en medio

del imaginado oasis en que vivo.

David.

© 2011, Elías David. All rights reserved.

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Elías David

Elías David

Sostuvo en esta revista, hace tiempo, la columna de poemas Saudade que ahora retoma, ya sin saudade. Ha impartido en su ciudad natal talleres de creación literaria donde ha aprendido mucho. Textos suyos han aparecido en antologías regionales de su país y de Miami. Fue profesor de secundaria. Ahora sólo lee y escribe, o sea, no hace nada.