Rodrigo Hasbún

Editorial: Duomo

Páginas: 131

Uno de los nombres más relevantes en la narrativa hispanoamericana actual es el del escritor boliviano Rodrigo Hasbún. Joven —apenas treinta y muy pocos años— pero de una clara madurez para narrar, viene haciendo una trayectoria cada vez más significativa: ha formado parte del Bogotá39 y ha sido seleccionado por la prestigiosa revista Granta como uno de los mejores escritores hispanos menores de 35 años, además de haber recibido ya algunos premios. Hasbún ha publicado el libro de cuentos Cinco, la novela El lugar del cuerpo, y hace unos meses, el libro de cuentos que hemos leído en esta oportunidad: Los días más felices.

Los días más felices contiene doce historias que girarán en torno a relaciones íntimas dentro de una atmósfera bastante juvenil y urbana: conciertos, salones de clase, viajes de promoción. Algunos de sus personajes son un padre ajeno a las andanzas de su hija, un joven que mantiene relaciones con la novia de su mejor amigo, jóvenes que han migrado de sus países y un grupo de adolescentes próximos a graduarse de la escuela secundaria. Si bien a primera vista los argumentos de las historias que nos presenta el autor pueden parecer bastante simples, su mirada introspectiva irá más allá y penetrará, con muchísima sensibilidad, en esos silencios que hacen las grietas en las que muchas veces se sostienen las relaciones: inseguridades, debilidades, tentaciones, traiciones ocultas. Y así será como Hasbún dejará a sus personajes al descubierto y en carne viva, y nos pondrá frente a personas vulnerables o ya vulneradas. Esa profundidad con la que el autor penetrará en sus protagonistas creará una relación estrecha entre estos y el lector, a menudo aun más estrecha que la que existe entre los mismos sujetos que participan en los cuentos. Se trata de una suerte de pacto o complicidad con el lector, quien será el único que realmente sabrá lo que pasa por las cabezas de los personajes, que apenas conocen lo tangible de cada historia.

—Escúchame —sigue él.

—Sí —digo yo.

—No vas a meterte con la novia de tu amigo.

—Yo sé, pa. No es necesario que me lo digas.

[…]

Y más tarde, en mi cuarto, antes de ir a almorzar, mientras penetro a Julia y empiezo a moverme, no puedo dejar de pensar en el tono alarmado de papá.

Hasbún ha hecho lo que ha querido con sus relatos, y como los grandes escritores, no ha dejado un solo espacio mal aprovechado. Ha expuesto con soltura y fluidez cada historia, ha reflexionado entre líneas sobre la complejidad de los conflictos existenciales de cada uno de sus personajes —por lo que sus relatos no son densos, pero sí profundos— y ha probado distintas formas con la prosa: algunas veces larga, pero clara y bien definida, y otras corta, pero ágil y precisa. El resultado ha sido fabuloso.

No cualquiera puede escribir buenos cuentos. Ser buen cuentista es oficio de pocos: de aquellos con un talento y una sensibilidad especial, como la de Rodrigo Hasbún.

© 2012, Pedro Medina León. All rights reserved.

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Nació en Lima, Perú, en 1977. Es autor de los libros Streets de Miami, Mañana no te veré en Miami, Lado B y Varsovia. Es editor de las antologías Viaje One Way y Miami (Un)plugged. En el año 2017 se produjo el cortometraje The Spirit Was Gone, inspirado en los personajes de su novela Lado B. Además es creador y editor del portal cultural y sello editorial Suburbano Ediciones. Como gestor cultural ha sido co-creador de los programas #CuentoManía, Miami Film Machine, Pido la palabra y Escribe Aquí –galardonado con una beca Knight Arts Challenge por la Knight Foundation Center-. También es columnista colaborador en El Nuevo Herald y ha impartido cursos de técnica narrativa en el Koubek Center de Miami Dade College. Estudió Literatura (Florida International University) con una especialización en Sociología y en su país Derecho y Ciencias Políticas (Universidad de Lima).